Maharshi: Todo es Uno.

 

Srî Râmana Maharshi (1879-1950)


1. Todo, incluyendo el mundo que ves, así como a ti mismo, el testigo del mundo, todo es Uno.

2. Todo lo que tu consideres como siendo yo, tú, él, ella, y eso, todo es Uno.

3. Los seres sensibles, así como lo inerte y lo insensible (la tierra, el aire, el fuego y el agua), todo eso es Uno.

4. El bienestar que resulta de la consciencia de que “todo es Uno”, no puede ser obtenido por una consciencia fragmentaria, que separa las cosas y los seres: todo es Uno.

5. El conocimiento de la unidad de todas las cosas es bueno, tanto para ti como para los otros: todo es Uno.

6. Aquél que percibe “yo estoy separado”, “tú estás separado”, “él está separado”, etc, actúa en un cierto modo contra él mismo, y de alguna manera también contra los demás. Es inevitable. El pensamiento “cada ser está separado de los otros”, es la semilla de la cual crece el árbol de la discriminación arbitraria de los actos (en función de la diversidad de las personas). ¿Cómo podría tener un defecto de virtud aquel que sabe que hay unidad entre él y los otros? Mientras el germen de la diferenciación esté presente, el árbol correspondiente estará floreciendo, se quiera o no. Hay por tanto que renunciar a esa facultad de diferenciación. Todo es Uno.

7. Pregunta: en el mundo, las cosas parecen diferentes; ¿Cómo puedo yo entonces considerar el todo como siendo Uno? ¿Existe un medio de llegar a ese conocimiento?  La respuesta es ésta: en un mismo árbol vemos las hojas, las flores, los frutos y las ramas, diferentes unas de otras, pero que, sin embargo, no hacen más que uno, estando todo comprendido en la palabra “árbol”. Su raíz es la misma, su savia es la misma. Así, todas las cosas, todos los cuerpos, todos los organismos, provienen de una misma fuente y son activados por un único principio vital: todo es Uno.

8. ¡Oh hombre de bien! La afirmación “todo es Uno” ¿es buena o es mala? Reflexiona. Por lo mismo que la persona que se ve a sí misma como ve a los demás, y ve a los demás como ella misma, no puede más que ser honesta y justa; por lo mismo ¿Cómo el mal podría estar en la persona que sabe que es uno con los demás? ¿Dime si existe un camino mejor hacia el Soberano Bien aparte del conocimiento de la Unidad? Ciertamente no lo hay. ¿Cómo alguien podría amar a los otros mejor que sabiendo que ellos son él mismo? Él los conoce en tanto que unidad; él los ama en tanto que Unidad, puesto que en verdad, ellos son Uno.

9. ¿Quién puede compartir la paz mental y la calma del conocedor de la Unidad? No hay ningún cuidado. El bienestar de todos es su propio bienestar. Una madre considera el bienestar de sus hijos como el suyo propio. Sin embargo su amor no es perfecto, porque ella se cree individualmente separada de sus hijos. El amor de un Sabio que ha realizado la Unidad de todas las cosas sobrepasa, y con mucho, incluso al amor de una madre. No hay otro medio para realizar un amor así, más que el conocimiento de la Unidad: todo es Uno.

10. Debes saber que el mundo en su conjunto constituye tu cuerpo imperecedero, y que tú eres tú mismo la vida perpetua del mundo entero. ¿Hay algún mal en actuar así? ¿Quién tiene miedo de seguir la vía sin censura? Sé temerario. Los Vedas enseñan esta verdad. No hay nadie más que Tú. El Soberano Bien te pertenece. Sí; tú Eres ese Soberano Bien, tú mismo. Todo lo que los demás podrán sacar de ti será el Bien, únicamente. ¿Quién, por lo tanto, se dedicaría a actuar en contra de su propio cuerpo y alma? Si hay una enfermedad en el cuerpo, se le aplica un remedio; incluso si es doloroso, su objeto es hacer el bien, únicamente. Será lo mismo para ciertas acciones tuyas, cuyo objetivo será el bien del mundo. Es por eso que no te debes enredar en la diferenciación.
En resumen: el conocedor de la Unidad actúa de la mejor de las maneras. Es el conocimiento de la Unidad el que le hace actuar. No puede equivocarse. En el mundo, él es Dios hecho visible. TODO ES UNO.