Sobre la dualidad

 

Nuestro sistema de pensamiento está estructurado por la Dualidad, la cual fue introducida por René Descartes considerado como el padre de la Filosofía Moderna.
Se producía la ruptura entre la racionalidad y la espiritualidad, Ciencia y Espíritu en dos extremos opuestos.
 
 
Del latín dualĭtas, el término dualidad señala la existencia de dos fenómenos o caracteres diferentes en una misma persona o en un mismo estado de cosas. En el ámbito de la filosofia   y la teologia , se conoce como dualismo a la doctrina que postula la existencia de dos principios supremos independientes, antagónicos e irreductibles.
En este sentido, las nociones del bien y del mal  son un ejemplo de dualidad. Ambas pueden definirse por oposición y hacen referencia a dos esencias completamente distintas. Materia-espíritu y realismo-idealismo son otras muestras de conceptos que conforman una dualidad.

Aparentemente, vivimos en un mundo dual, es decir, todas las cosas se nos manifiestan en dos polaridades: Día-noche, feo-bello, masculino-femenino, frío-calor, Norte-Sur, positivo-negativo, etc.… Observando con detenimiento estos conceptos, que definen percepciones de estados físicos, así como las propias percepciones, enseguida podemos hacernos conscientes, de que son “polaridades” inseparables. Es decir, la existencia del uno conlleva la existencia del otro. Si desapareciera uno, automáticamente desaparece el otro. Por lo tanto, aunque aparentan ser opuestos y complementarios, “realmente” parece ser los extremos opuestos de un “continuo” de la misma “cosa”.

Este concepto de dualidad está muy bien representado en el antiguo símbolo taoista (Taijitu) del Yin-Yang. Si lo observamos con detenimiento, veremos que es un círculo, dividido por una línea curva, en dos partes opuestas. Una parte es oscura con un círculo claro y la otra es clara, con un círculo oscuro.
Este símbolo, representa la percepción de nuestro universo como algo dual. En el que siempre hay parte de un lado en el otro (esos círculos opuestos al fondo). La transición de un aspecto al contrario, es a través de una línea curva. La curva sinuosa representa movimiento. Pienso, que si se hubiera querido representar una separación rígida, se habría empleado una línea divisoria recta. Es un símbolo que trasmite movimiento. Un equilibrio dinámico. Pero, todo esto, está dentro de un círculo. La Unidad. Por lo tanto, el símbolo en sí es “Trino”: Tiene una unidad, que es el propio círculo y los dos aspectos de sus opuestos lados. Tres en uno.

 
Nuestro cerebro también es uno y lo conforman dos hemisferios: Uno lógico y analítico y el otro creativo e imaginativo. Cada hemisferio, permite el control de las partes opuestas del cuerpo físico. Pero se interconectan uniéndose a través del llamado cuerpo calloso. Facilitando el equilibrio y “creando” la unidad perceptiva. Ambos aspectos, son necesarios para evolucionar. Según que parte predomine (la analítica o la creativa), así percibiremos el “mundo”. Lo ideal en este mundo, es buscar el equilibrio entre ambas partes. Buscar ese equilibrio dinámico, que permite la salud física y mental. ,

Nuestra sociedad actual, en términos generales, está desquilibrada por un exceso de aspecto cerebro-izquierdo. Por lo tanto para buscar el equilibrio comentado anteriormente, se puede potenciar el aspecto cerebro-derecho. ¿Como hacerlo? La Meditación. Que es la “desconexión” intencionada del aspecto cerebro-izquierdo. También realizar actividades creativas: Música, pintura, escultura…y por último, para los diestros, ejercitar nuestro lazo izquierdo físico (los zurdos, suelen ser ambidiestros para muchas actividades).

NO DUALIDAD

 No-dualidad es el estado en el cual quien conoce no se diferencia de lo que conoce, quien observa no se ve diferente de lo conocido.
Para el paradigma occidental esto suena altamente extraño y paradójico, pero en verdad, tiene más cierto de lo que parece. Es nuestra forma de mirar y pensar la que no es capaz de tolerar esa no-dualidad.
Muchos maestros orientales profundizaron en esta visión que conlleva el replantearse profundamente el significado de Conciencia.

No es casual que la física cuántica de hoy día llegue a afirmaciones similares en cuanto a que lo observado no es independiente del observador.

Desde la no-dualidad, la Conciencia es un continuo. No hay un Yo —ya sabemos que esto es una creación mental—, sino que sólo existe conciencia en el presente.
La cuestión es que nuestra mente separa, fragmenta, es algo inherente a ella, con lo que inmediatamente en nosotros no existe otra concepción que no sea la de sujeto por una parte, y objeto por otra.