Un Nobel para pretender que, por la noche, todos los economistas son pardos

 

El Nobel de Economía galardoneó a tres profesores estadounidenses: Lars Peter Hansen y Eugene Fama, de Chicago, y Robert Shiller, de Yale. Se premia así a economistas que son muy diferentes.

Uno de ellos (Hansen) ha destacado en el campo de los métodos estadísticos. Otro (Shiller) en el análisis de las alteraciones de las expectativas y la crítica de los métodos de la economía tradicional en el análisis de los mercados financieros. El tercero (Fama) es el máximo exponente de esos mismos métodos tradicionales y del análisis canónico de los mercados financieros.

Fama es el creador de la “teoría de los mercados eficientes” que parte de la asunción de que las condiciones en que los mercados procesan de manera óptima la información disponible, determina los precios más eficientes. Todo funciona bien en este maravilloso mundo del Dr. Pangloss. No sólo esta teoría no puede ser probada, ya que es puramente ideológica y auto-justificativa, sino que no coincide con la experiencia de la vida real. El colapso de los mercados financieros con la crisis de las subprime en el verano de 2007 se convirtió, de hecho, en un obstáculo para la concesión del premio a Fama, que tuvo que esperar hasta ahora un galardón que hace mucho que le estaba destinado para resaltar su trabajo y la forma en que se ha convertido en un gurú del sistema financiero.

El antecedente de dos Premios Nobel en 1997, Merton y Scholes, que después de nominados tuvieron que pasar por la vergüenza de la quiebra de su empresa de fondos especulativos, LTCM, en 1998, muestra hasta que punto es arriesgado entusiasmarse con los ideólogos de los mercados.

Esta incapacidad de la teoría dominante para explicar la crisis financiera fue abordada en uno de los recientes libros de Shiller, otro de los premiados en esta ocasión. “Espíritus animales “, el libro escrito con Akerlof (otro premio Nobel), demuestra claramente los errores de la teoría canónica y su incapacidad para entender las expectativas y estrategias de los diferentes agentes que operan en los mercados financieros y en la vida económica en general. Pero a  Fama no le preocupará ni esa crítica ni la experiencia de la realidad. Después de todo, han recibido el Nobel. Hoy mismo.

 

Francisco Louça es un reconocido economista portugués, profesor del ISEG y director de su Unidad de Estudios sobre la Complejidad de la Economía.