NUEVA CULTURA XXII

PREGUNTA: ¿Qué tiene usted que decir con respecto al tratamiento que se da a los delincuentes?

RESPUESTA: Todo depende de quiénes sean los que usted llama delincuentes. Una persona con

trastornos patológicos no es un delincuente y resulta insensato encarcelarla. Necesita atención y cui- dado médico. Una persona que roba con deliberación, por lo general es calificada de delincuente. A menos que sea un caso patológico, roba porque hay una insuficiente satisfacción de sus necesidades vitales. ¿Qué sentido tiene, entonces, convertirla en delincuente arrojándola dentro de una cárcel? Es el resultado de condiciones económicas crueles, absurdas y explotadoras. No es el verdadero delincuente, sino que lo es todo el sistema de codicia que crea al explotador.

Hay todavía otro tipo de hombre al que también se califica de delincuente; sus ideas, por ser verdaderas, se vuelven peligrosas, y ustedes se libran de él enviándolo a la cárcel o matándolo.

Mediante su propia acción, o bien uno crea las condiciones que dan origen al así llamado delincuente, o destruye aquellas limitaciones que ocasionan dolor.