ENSEÑANZAS DE JESÚS: ¿LIBERACIÓN O DEPENDENCIA? PARTE IV

El mayor travestismo de las enseñanzas se produce cuando los seguidores imponen el milagrerismo y la capacidad del maestro para manejar energías, fuerzas y elementos ocultos, con el fin de intentar demostrar lo sobrenatural que era su gurú, “no permitiéndoles ver que “los magos negros” también poseen este tipo de poderes psíquicos”, logrando impresionar a sus seguidores únicamente con estos elementos fenoménicos. De este modo las enseñanzas pasan a convertirse en un elemento decorativo, de relleno, en un elemento sin vida ni sustancia, o sea, en un elemento intrascendente, chato, burdo y sin sentido. Cuando lo trascendente es el milagrerismo fenoménico, lo que realmente se enseña es la admiración, la idolatría, el culto a la personalidad, la creencia, el fetichismo, la adoración, la imitación, la dependencia, la superstición, o sea, la miseria humana que crea el pensamiento y la basura mental que conocemos y sentimos como miedo. Eso es lo que realmente se enseña, eso es lo que en realidad se asimila cuando se transmite “el milagrerismo y lo fenoménico” como la esencia que representa a un maestro.
El hecho de poder realizar milagros, el acto de producir fenómenos paranormales y tener la capacidad de la adivinanza futurística, son nada más que capacidades que se pueden desarrollar con ejercicios físicos y mentales, lo cual “no es de utilidad alguna ni sirve para comprender la vida o el vivir”, porque la iluminación no depende de ejercicio alguno, ni mental ni físico, depende de la honestidad con uno mismo y de la seriedad que tengamos con la vida, puesto que ello abre las puertas de la percepción y, por lo tanto, de la inteligencia. Los poderes llamados espirituales, no son sinónimo de comprensión, de sabiduría, de iluminación, ni conducen a ello; solo son poderes fenoménicos. Los poderes fenoménicos no producen de por sí seres humanos realizados, iluminados, comprensivos, sabios, santos o humildes; por lo general lo que sí producen son seres humanos egocéntricos y temerosos.