ENSEÑANZAS DE JESÚS: ¿LIBERACIÓN O DEPENDENCIA?

PARTE XI:…

        El aprender sobre la enseñanza genuina, trae como consecuencia el desafío a nuestro temor infantil, y es infantil porque no se le puede temer a Dios ¿verdad?, de modo que ese temor será el primer impedimento a superar para indagar, investigar y averiguar por nosotros mismos la verdad sobre la conquista de la paz y la felicidad en este mundo… aquí-ahora. Desafiar el temor que instalaron en nuestra mente desde la niñez, significa enfrentar todo el miedo acumulado en nuestra vida a causa de la enseñanza deformada que nos entregaron sobre religión, espiritualidad y Jesucristo.

La creencia, a cambio de recompensas futuras, chantajea a la mente, que por no conocer, tiene miedo, y ello la hace vacilante, insegura, superflua, de modo que la creencia le ofrece y le proporciona cierta sensación de seguridad, conformismo y, como consecuencia, una absoluta indiferencia sobre el cuestionamiento, la indagación y la averiguación, por sí misma, de lo que la creencia le ofrece como verdad absoluta. Por lo tanto, la mente por comodidad termina aceptando la supuesta verdad revelada. En el otro extremo, la mente se expresa por medio de la rebeldía, que es el mismo miedo pero en distinta dirección. Así el terrorismo psicológico conduce a la mente al sometimiento, a la resignación, al consuelo, a la esperanza, al deseo, o a la rebeldía del ego, de manera que la mente es inducida hacia un continuo temor y así, al eterno desconsuelo. En definitiva: el Reino de los Cielos, suponemos, no está dentro de nosotros, sino que en un lugar que nadie conoce y que solo es posible conocer después de la muerte… [¿?] ¿Es lo que enseñó Jesús?