ENSEÑANZAS DE JESÚS: ¿LIBERACIÓN O DEPENDENCIA?

PARTE VI:…

        El sustituir lo que Jesús enseño, por la adoración a su divinidad, llevo a la deformación absoluta de su enseñanza, con el consecuente perjuicio y daño para la humanidad al ser sometida a la ignorancia del culto a la personalidad, la idolatría, la creencia ciega, el chantaje psicológico de la conciencia, la chatura intelectual mediante el premio y el castigo (terrorismo espiritual en la mente), la adoración. El centrar la enseñanza en la idolatría, la adoración, el culto a la personalidad, transforma a cualquier maestro en mero egocéntrico-narcisista y a la enseñanza en decorado superfluo, intrascendente; el maestro pasa a tener más valor que su enseñanza.

El daño que produce este travestismo dogmático-egocéntrico se ve reflejado en el temor que termina poseyendo a la mente del creyente, del discípulo, del adepto, el cual abandona por completo el conocerse a sí mismo por considerar innecesario el auto-conocimiento, puesto que será salvado por “el ser todo poderoso”, en el cual  deposito la responsabilidad de su vida porque dicha creencia le permite no enfrentar ni tener que trascender sus miserias humanas, puesto que su salvador realizara el milagro de transformar completamente su vida sin la necesidad de que tenga que realizar previamente algo consigo mismo. Esta creencia somete al hombre a la esclavitud, a la dependencia, la adoración e idolatría del maestro, del líder, lo cual se resume en el culto a la personalidad del gurú.