ENSEÑANZAS DE JESÚS: ¿LIBERACIÓN O DEPENDENCIA?

PARTE XV:…

        El miedo nos priva de la inteligente comprensión de la vida bloqueándonos la creatividad y espontaneidad, de modo que toda enseñanza debe apuntar hacia la comprensión de nuestras limitaciones y hacia la claridad del pensar.

        La comprensión de “nuestras limitaciones” abre las puertas a la más alta inteligencia, lo que significa el despertar de la percepción y el discernimiento, de modo que la creatividad y la espontaneidad pasan a ocupar el lugar de la vida reiterativa, rutinaria, imitativa, que nos agobia: la que además carece de sentido por ser la imitación y la rutina, expresiones de la mediocridad. La reproducción surge en nosotros a partir de la ausencia de discernimiento, para lo cual se necesita una alta percepción, y ello hace que terminemos por aceptar todo tipo de verdades preestablecidas, las cuales nos someten a las verdades de los demás. Verdades que damos por sentado que son así pero cómo todo ese mamotreto de verdades son mentiras, es obvio que terminemos en la reiteración, en el automatismo y la imitación, por ser la verdad y la vida de los demás, de aquellos que han establecido las verdades [¿?] y la formula de ser feliz [¿?]…

Toda enseñanza espiritual intenta librarnos de esas fórmulas y de dichas verdades impuestas, lo que evidentemente hace prescindir del culto a la personalidad, adoración, dogma, creencia, ideal. Lo que necesitamos es una comprensión directa de nuestro mundo interior, de nosotros mismo, no la aceptación ciega de aquello que nos imponen mediante el terror, la coacción, la amenaza, el chantaje y que, como sabemos, nos lleva a la burda imitación.