CUANDO LA MENTE PIENSA

Aceptamos ciegamente que la causa y responsabilidad de nuestros problemas, confusiones y conflicto, es el accionar de los demás: … porque no son buenos, sensibles, educados, compasivos, tolerantes, respetuosos y etc., etc. La mente pensando “crea el mundo de la víctima”, y ese mundo pasa a ser interesante para el ego porque es el centro, de la misma forma que el ego es el centro cuando la mente pensante crea al triunfador, al exitoso y, el pensador se convence de que él es eso. Pero de la misma forma considera que los demás son los causantes y responsable, que él no sea más exitoso todavía de lo que es, de modo que es la misma victima pero con resultados económicos y marketineros distintos.

La mente pensando crea nuestro punto de vista, nuestro mundo interior y, por lo tanto, la manera que tenemos de ver y juzgar al mundo exterior. Con ese paquete intelectual viajamos en el camino de la vida hasta que la muerte nos sorprende, pero mientras tanto, en el trayecto que va de la cuna al cementerio, el pensamiento perfecciona el sufrimiento, haciéndolo más pulcro, mas hipócrita, mas educado, mas farsante, mas santurrón, para que ante la sociedad sea teatral-mente correcto, ya que ha hecho de la apariencia y el narcisismo la razón de vivir y por la cual vivir.