CUANDO LA MENTE PIENSA

Una vez que nos amoldamos y nos encasillamos en una idea particular, es innegable que nos encontramos enfrentados secretamente, a todo el que no piense igual a la idea que hemos apadrinado, a la idea que patrocinamos y que obviamente defendemos como verdadera. El libre pensar ¿es el patrocinador de guerras, enfrentamientos y derramamiento de sangre? ¿Cuál es la libertad que existe en el enfrentamiento, en la guerra?

        Es irrefutable que hemos construido un mundo social y mental lleno de divagaciones que se sustentan en escasas reflexiones serias sobre la veracidad o falsedad de nuestras afirmaciones. El pensamiento hablando ha creado el contenido intelectual, social, religioso, político, económico, moral y filosófico de este mundo, además de la cultura y tradición de cada sociedad particular. Somos nosotros los que le damos la jerarquía máxima -con calificativo de verdadero- a lo que nos conmueve psicológicamente, razón por la cual terminamos afiliándonos a alguna tendencia que nos identifique, y ello lo hacemos a través del amparo en alguna teoría, ideología, doctrina, dogma o creencia que unifique intelectualmente nuestros intereses.