VER LA VERDAD EN LO FALSO

Usted puede estar superficialmente de acuerdo cuando oye decir que el nacionalismo, con toda su carga emocional y sus intereses creados, nos conduce a la explotación y pone al hombre contra el hombre; pero otra cosa es que libere a su mente de la mezquindad del nacionalismo. “Estar libre, no sólo del nacionalismo sino de todas las conclusiones de las religiones organizadas y de los sistemas políticos, es esencial si la mente ha de ser joven, fresca, inocente, esto es, si ha de hallarse en un estado de revolución”. Sólo una mente así puede dar origen a un mundo nuevo; no lo harán los políticos, que son seres humanos muertos, ni los sacerdotes, atrapados en sus propios sistemas religiosos.

De modo que, afortunada o desafortunadamente para usted, ha oído algo que es verdadero; si se limita a oír y no se siente activamente perturbado de tal manera que su mente comience a liberarse de todas las cosas que la tornan estrecha y deshonesta, entonces la verdad que ha oído se convertirá en un veneno. No hay duda, la verdad se convierte en un veneno, si la oímos y no actúa en la mente; ocurre lo mismo que con la supuración de una herida. Pero descubrir por uno mismo qué es verdadero y qué es falso, y ver la verdad en lo falso, es permitir que la verdad opere y genere su propia acción.