ENSEÑANZA O MORALISMO

CABEZAHUECAEs innegable que sin libertad en la mente no existe inteligencia, y sin inteligencia ¿cómo podremos percibir nuestras miserias humanas y trascenderlas para luego comprender lo divino, lo inconmensurable, sin hacer de ello un ideal, una doctrina empotrada, esquemática e inamovible? El establecer una doctrina moral como centro de una enseñanza con el fin de domesticar el pensamiento y someter las miserias humanas que martirizan la mente, es decidir sepultar la inteligencia en el inframundo del limbo del conformismo y la indiferencia. Allí se llega por la violencia ejercida sobre la mente para esclavizarla a una conducta ejemplar incuestionable con la finalidad de que cumpla con la ley. Es obvio que esta disciplina metódica, al ser aplicada a uno mismo o a los demás, trae como consecuencia inevitable, el regreso de “laespiritual inquisición terrorista psicológica” sobre la mente humana y la consecuente ausencia de libertad en la misma.