CUANDO LA MENTE PIENSA

El pensamiento no puede decidir donde encontrar la verdad ni hacer un mapa intelectual para ubicarla. La historia humana demuestra que el pensamiento solo ha servido para ponerle nombre a todo y sellar con aseveraciones lo que desconoce, lo que ignora, siendo esas aseveraciones aceptadas por todos, y en un pacto de silencio, convertidas en verdad. Conocer la verdad no es poseer una definición intelectual especifica que pueda describir lo que ella es, de manera que solo podemos conocer la verdad cuando tenemos una mente libre, abierta, sin conflictos ni confusiones, sin dualidad, una mente que no este atada a opiniones, dogmas, doctrinas, creencias o puntos de vistas particulares y específicos que hacen diferencia y las distinciones.