ORGANIZANDO LA VERDAD

ORGANIZANDO LA VERDAD:… 

Como podemos ver, se empieza a sembrar la ausencia de libertad y, por lo tanto, de inteligencia, cuando nos afiliamos y adoptamos cualquier tipo psicológico-intelectual de autoprotección, llámese ello doctrina, ideal, creencia, puesto que erigimos un muro entre nosotros y la esencia de las cosas, entre nosotros y la realidad, entre nosotros y el vivir, entre nosotros y lo que es, entre nosotros y el mundo, entre nosotros y la vida tal cual es. O sea, de un lado estamos nosotros con nuestras interpretaciones que surgen del trasfondo psicológico, que es nuestra conciencia y su contenido, y del otro lado está la realidad, el mundo, el vivir y la vida desnuda, tal cual ella es. El separarnos de la vida y el vivir por medio de la creencia, la doctrina, el ideal, nos fracciona  internamente en relación con los demás, puesto que el muro psicológico debe ser continua y constantemente resguardado, protegido, salvaguardado. Eso implica la constante preocupación para que “el muro ideal” de los demás no derrumbe el nuestro, lo cual en la práctica de la vida diaria es el derrumbe y la destrucción del esquema y la estructura mental que nos sostiene y nos aísla de la obsesión y la locura que ello significa.