ORGANIZANDO LA VERDAD

ORGANIZANDO LA VERDAD:… ***La verdad organizada es a la mente lúcida, lo que una olla llena de exquisitas recetas de cocina es al hambriento…………..

***Organizar la verdad en ideologías, creencias, doctrinas, es “organizar el abuso y la explotación” material-psicológica-emocional-intelectual-sentimental de la mente……

*** Ningún moralismo es ético, porque todo moralismo es temor. Pero este tipo de mente es la que da nacimiento a la deformación del pensar, traduciendo la ética del temor en dogma, adoración, culto a la personalidad, chantaje psicológico, terrorismo político-espiritual, sometimiento a la ideología, premio y castigo, fetichismo, idolatría, superstición, o sea, en todo aquello de lo que se compone la creencia doctrinaria. Todo esto completado con teología, filosofía y la imprescindible evangelización del temor ético, finiquitando la ausencia  de inteligencia en la mente humana e imponiendo definitivamente la espiritual-política-religiosa“moralidad del miedo”[¿?]………….

 *** Todo objetivo, meta, finalidad, es una acción individualista, egoísta, aunque se encuentre disfrazada de objetivo común, puesto que la meta colectiva es siempre la reacción y la suma de las voluntades individuales, de modo que psicológicamente para la mente particular la meta colectiva es inevitablemente “su” (mi) meta, lo que significa que en la mente individual ello funciona con el considerando que… mi manera de ver y hacer las cosas es la correcta; lo cual se opone a la manera de ver y de hacer de los otros, de forma que la meta, el objetivo, es lo que divide, separa y, por lo tanto, impide la relación, porque la propia meta es un muro de resistencia, de autoprotección para encontrar seguridad, para sentir que se pertenece a algo, con el propósito de no ser lastimado. Y el hecho de estar de acuerdo en un curso de acción a seguir, revela que nuestra relación es utilización mutua, de forma que la relación pasa a ser solo una idea, un patrón de pensamiento, una utopía que se desarrolla y se mueve en simples compromisos externos. Así la mente se repliega en sus propias conclusiones, análisis, suposiciones, o sea, queda esclavizada en el aislamiento de su trasfondo psicológico autista. Ello no permite abrir la mente, expandirla, hacerla florecer.