Esta entrevista al escritor chileno, Alejandro Jodorowsky, fue grabada en Santiago de Chile.
Abril, 2006, a partir del programa de tv Una Belleza Nueva.
Agradecemos la transcripción de esta entrevista a Carolina Contreras.
CW:
Charles Baudelaire en un ensayo sobre un poeta anglosajón que admiraba
profundamente, Edgar Allan Poe, casi su alma gemela, citándolo a Poe dice que
Poe decía que:
“Las cuatro condiciones elementales de la felicidad son: uno, vida al aire libre, dos, el
amor de una mujer, tres, el desapego de toda ambición y cuatro, la creación de Una
Belleza Nueva”.
Queremos adheridnos a esa invitación magnífica del poeta Edgar Allan Poe.
Queremos que esta sea Una Belleza Nueva, es un momento muy importante para
el espíritu de este programa, un programa que lleva 10 años en el aire – y en la
tierra – y queremos despedirnos de un tiempo, queremos despedirnos de
nuestro antiguo ser. En la vida siempre hay muertes y re nacimientos, a todos
nos toca permanentemente aprender a morir y aprender a renacer.
Quisiera convertir este momento en un acto ritual y poético, tengo aquí conmigo
el libro de Eduardo Anguita “La Belleza de Pensar”, este libro cuyo hermoso
título nos sirvió tantas veces de norte, es ya nuestro pasado, cuesta
desapegarse de él, cuesta dejarlo, pero hay que dejarlo y lo quiero dejar aquí y
quiero tomar la belleza nueva de Poe, y quiero pedirle a alguien, a alguien que de
alguna manera tiene que ver con este programa, con la historia de este
programa, con el espíritu que anima este programa. También con un espíritu
poético que ha nacido en este país, en Chile, que nos ayude a encontrar el norte
de este renacimiento, de esta…de esta nueva etapa.
Está conmigo y le agradezco muchísimo su presencia, Alejandro Jodorowsky,
artista, cineasta, psicomago, director de teatro y quiero agradecerte mucho
Alejandro que estés conmigo en este momento además.
AJ:
Bueno me encanta verte ahora con una barba, pareces un rabino…
CW:
(Risas) Parezco un rabino efectivamente.
AJ:
¡Qué maravilla! Las mujeres se maquillan y uno dice ¿por qué las mujeres se maquillan
y los hombres no?, pero también hacemos adornos capilares ¿no es cierto?
CW:
(risas) La barba…
2
AJ:
Los cabellos son importantes…
CW:
…Desde luego. Alejandro, bueno, yo te quería pedir, en el fondo transformar lo
que ha ocurrido con nosotros, no… no personalizarlo, como en un símbolo de la
muerte y el renacimiento. De alguna manera el tarot sirve para buscar pistas, yo
sé que tú dices que no te gusta que se transforme en un oráculo del futuro…que
tú le hicieras el tarot a este programa y a este espíritu, a ver en qué estamos y a
dónde vamos…
AJ:
Bueno, tendrías que tirar tú tres cartas, porque el programa es tuyo.
CW:
El programa es del público.
AJ:
…Es tuyo y del público, de acuerdo…
CW:
En nombre del público entonces voy a tirar…
AJ:
Tres cartas, mezcla, mezcla las cartas…
CW:
Las vamos a mezclar ya. (Mezcla las cartas)
AJ:
Sin verlas…
CW:
Sin mirarlas, ok.
AJ:
Así, listo, luego las extiendes ahí…
CW:
Ya… (Mezcla las cartas y las deposita sobre la mesa)
AJ:
Ese es un viejo tarot que yo no uso, porque es un viejo tarot, después lo restauré y
puse esos colores…pero lo podemos usar. Pone tres cartas sin dar vuelta, una, dos,
tres (le indica el orden en la mesa de izquierda a derecha) como quien escribe…
3
CW:
Ahí.
AJ:
Una…y dos…y tres. Bueno, no me habías preparado para esto, yo no hago estas
cosas pero porque…por amistad lo hago, porque se le lee el tarot a una persona, pero
yo no veo el futuro tampoco ¿ves tú?
CW:
Qué es lo que ves tú cuando…
AJ:
Problemas presentes, yo creo que la gente está muy perdida en el presente y me
preguntan entre elegir esto y lo otro “qué elijo”, algunas me dicen: “¿voy a encontrar un
hombre?” Yo le digo: “yo no leo el futuro, no te puedo decir si vas a encontrar un
hombre, pero te puedo decir por qué no lo encuentras”…
CW:
Claro…
AJ:
“¿Voy a tener trabajo?”. Te puedo decir por qué no encuentras trabajo. Es decir, remito
la pregunta al presente ¿no es cierto?…ya. Entonces (dirigiéndose a CW) da vuelta las
cartas así para que queden de pie (hace gesto de voltear las cartas) así…el
emperador, el arcano 13 y la justicia…está interesante, mira. Tú vez que tienes un
número cuatro y tienes un número trece, entonces el número cuatro y el número trece
hacen diecisiete ¿no cierto? Espero que tu público no crea que hemos preparado esto
¿eh? (Busca entre el mazo de cartas el arcano 17 y lo deposita en la mesa junto a las
tres cartas)
CW:
No, no, ¡esto no es un tongo! (risas)…esto está ocurriendo aquí.
4
AJ:
Palabra de unión, sobre la vida de mi gato Kazan que adoro, que esto yo lo estoy
haciendo, no lo hemos preparado. Tienes diecisiete ¿ves tú? Diecisiete es encontrar
su sitio, porque la estrella doblada en una pierna no está vestida, es decir, está en su
verdad y está dando con 2 eh…vasijas, todo lo que recibe del universo, o si tú quieres
de la poesía, de lo que tú quieras, lo está dando por dos conductos. Entre sus piernas
tiene una agua espesa que es la creatividad y luego del brazo que es del mismo color
que sus cabellos, una agua amarilla que es la espiritualidad, es decir, que se le agrega
a la creatividad un espíritu que va más lejos todavía que el arte ¿hacia dónde va?.
Tienes un cuatro y después tienes un ocho…el ocho es doble del cuatro y en el medio
el trece, que no es la muerte ¡es la transformación! Y la transformación donde vamos a
tener que cambiar, lo que leíste, la frase de Edgar Allan Poe que decía que uno de los
aspectos de la felicidad es encontrar a una mujer…porque entonces es un hombre y
¿entonces la felicidad de la mujer es encontrar un hombre? ¡Siempre los hombres
tienen que hablar de la felicidad y es esto y lo de más acá! Es el emperador, pero
cuando el emperador reconoce en sí su espíritu femenino, se une, cuatro más cuatro,
ocho que es la justicia, que tiene una espada para cortar lo superfluo y una balanza
para equilibrar lo positivo. Entonces, vas muy bien, vas a pasar de una emisión donde
“La Belleza de Pensar” era esencialmente masculina que es mucho más poeta y vas a
pasar ahora a una emisión donde también vas hacer una bella emisión con hombres y
mujeres.
CW:
(Risas) ¡Magnífico!.
AJ:
Eso es lo que querías tú.
CW:
Entonces nos despedimos con alegría y desapego del pasado…
AJ:
¡Claro!.
CW:
…De 10 años maravillosos, pero contigo Alejandro, iniciamos este nuevo
camino…
AJ:
Claro…y ahora vamos a ser hombres y mujeres ah…la felicidad y el amor a la mujer y
a los niños y a los pajaritos y…
CW:
¿Qué es la felicidad?
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AJ:
Mira, ahí hay varias cosas. Psicológicamente es estar cada día menos deprimido que
el día anterior. Luego, trabajar en lo que te gusta y por último, realizar un sueño de la
infancia…un sueño infantil, realizarlo…que eso es maravilloso.
CW:
¿Tú has podido realizar un sueño de la infancia?
AJ:
Sí, sí. Yo…ya a mi edad yo soy un hombre feliz ya.
CW:
¿Y cuál era el sueño de la infancia que realizaste?
AJ:
Vivir dentro de una biblioteca, yo te digo, así…entre miles de libros y cada día
aumenta…y vivo entre libros y tener cinco gatos.
CW:
Como Baudelaire, que le encantaban los gatos.
AJ:
Sí, sí. Mi padre me mató mi primer gato, no delante de mío, Pepe. Entonces desde
que tenía cinco años – un gato gris – he vivido buscando este gato gris, y no lo había
encontrado. Entonces mandé a mi hijo Adán a comprar, que…al Sena, donde venden
gatos, un gato gris y de pronto me llegó con un gato, no era gris, era como cafecito,
asiático con ojitos azules y me dijo: “es este” me dijo. Y de pronto me iluminé, se me
cayó el gato gris y compré este gatito…
CW:
Ajá…
AJ:
Entonces le pusieron una inyección y estaba muy mal el gato, me dijeron: “se va a
quedar ciego… no importa, le pongo anteojos negros pero lo guardo”. (risas de CW) Y
desde entonces tengo una amistad tan gigantesca con ese gato, a parte de mis hijos,
mi mujer y todo ¿no?
CW:
¿Qué tienen los gatos? Porque los poetas siempre han tenido gatos como
amigos. Te recordaba recién el poema de Baudelaire que le hace un tremendo
homenaje a…
6
AJ:
Todos los animales que ven en la noche son animales sagrados, como el búho, el gato
ve en la noche. Entonces, es el gato de la diosa Isis, que es la diosa de la noche y del
misterio. Los animales que tienen visión nocturna tienen la visión del inconsciente, y
como el poeta no trabaja con lo racional sino que trabaja con esferas inconscientes
profundas, en esos viajes el animal lo puede acompañar. Yo me siento acompañado
en mi inconsciente y es raro porque cuando te duele un hombro o el pecho, cualquier
cosa, el gato va y se acuesta donde te duele, él absorbe tus energías, es un
acompañante magnífico, mágico.
CW:
¿Cómo llegaste o cómo llegó el tarot a ti?
AJ:
¡Uf! Aquí en Chile ya lo conté, una…era una mujer francesa que vivía aquí…
CW:
Frente al Parque Forestal ¿no?
AJ:
Sí, la…cómo se llamaba…María Lefèvre…tu, como tu tío, cómo se llama… el flaco
Lihn, luego Lafourcade y luego Diarse y todos estos poetas que nos bebíamos unas
botellas de vino ahí…yo no era borracho, yo tomaba leche…ellos tomaban vino y se
emborrachaban y yo me hacía el borracho para estar con ellos. Nos íbamos aquí al
frente del Parque Forestal en un subsuelo donde vivía María Lefèvre que vivía con
“Nene”, él era un muchacho… ella tenía sesenta y el muchacho tenía 18 y como
llegábamos a las tres de la mañana él estaba siempre desnudo con una cinta como
nudo de rosa alrededor del pene, una cinta rosada, y entonces ella nos leía el tarot
que ella había inventado sobre el vientre del muchacho y nos daba una sopa que ella
hacía porque leía su tarot en un restaurant del lado y le daban todos los restos,
entonces teníamos una sopa y ella nos leía el tarot. A mí me dijo cosas tan bellas, tan
bellas y tan… gratis, y era una historia de amor con este adolescente dormido ¿no?
Tenía un amante dormido, qué increíble…Entonces ahí fue donde entré en el misterio
del tarot y lo busqué después.
CW:
Tú hablas del tarot – me gustó mucho el estudio que haces acá en el libro “La
Vía del Tarot” – tú hablas del tarot como un ser, casi como un ser vivo o un…no
sé cómo llamarlo…una máquina viva…
7
AJ:
Un ser, todos los seres vivos, todo está vivo, pero el tarot – a pesar de que es papel
impreso –, cuando tú lo incorporas en ti, memorizas las imágenes, entonces
transforma en ti una especie de estructura, una unidad interior que te habla, es como
un ser. Yo actualmente fíjate que sueño que leo el tarot y hago diversas
interpretaciones, una persona lee el tarot y dice: “sí, esto que lees es así, pero si lo
lees así es asá”. Entonces leo el tarot yo en sueños, lo cual significa – ya soy maestro
de tarot – cuando eres maestro del tarot en sueños es que… todo lo que eres en
sueños lo eres en la realidad.
CW:
¿Por qué?
AJ:
Porque es tu “yo profundo” el que aparece, ¿entiendes? En el sueño aparece tu “yo
profundo” y cuando no te avergüenzas de lo que te sucede en los sueños, en ese
momento ya llegaste a ser tú. No a la verdad – que no es interesante – llegaste a la
autenticidad. Yo no quiero ser ni perfecto ni verdadero, yo quise ser auténtico y siento
auténticamente lo que siento. Esa es la estrella que tú sacaste, diecisiete, es desnuda,
es auténtica.
CW:
Ahora, los románticos Novalis, Jean-Paul, que fueron los primeros que abrieron
las compuertas del sueño – por lo menos en el siglo XIX en Europa – tenían el
sueño, la utopía de mantenerse en un estado de vigilia y de conciencia al mismo
tiempo. Que el hombre perfecto sería el que fuera consciente y soñar al mismo
tiempo…
AJ:
Sí…
CW:
Ese es el…
AJ:
Más o menos, no voy a estar siempre de acuerdo, te quiero mucho pero…
CW:
¡No, lógico, por favor!
AJ:
Puedo decir algo diferente si me das permiso.
CW:
Sí, lógico, para eso estamos.
8
AJ:
Mira, la razón y el sueño, la razón y el inconsciente no hay que colocarlos en una
balanza. Mira, el inconsciente y también el súper consciente…porque hay un súper
inconsciente luminoso que es tu relación con todos los valores del futuro que están en
ti. Y luego el inconsciente, los valores del pasado que están en ti…es un océano
gigantesco, océanos gigantescos…en ese océano gigantesco un barquito cuadradito
así chiquitito navega, y ese barquito es la razón y la razón navega en una inmensa
locura. Entonces, no hay equilibrio, estamos en la razón para poder ver el océano y no
ahogarnos en él, pero el océano es inmenso.
CW:
¿Por eso tal vez Rimbaud hablaba del “barco ebrio”?
AJ:
Es posible, ahora que me lo dices sí lo veo, es posible. Claro, porque el barco como lo
mueve tanto el inconsciente…toda razón está ebria, todos los lógicos, los
racionalistas, están ebrios, son borrachos.
CW:
Tú hablas mucho de la locura sagrada, también el tarot, parece, a través de un
arcano invita a vivir la locura sagrada. ¿Qué es la locura sagrada?
AJ:
La locura sagrada no es una enfermedad mental, cuando yo hablo de locura sagrada
es abrir las puertas…puerta abierta al norte, puerta abierta al sur, puerta abierta al
este, puerta abierta al oeste…que el viento sople y me transforme en una columna
vertebral donde cada una de sus vértebras cante como un pájaro agradecido…
CW:
Hermoso…
AJ:
Eso, es como lo siento. Entonces no es locura, es dejar que en un momento dado se
abra la razón…que se abran las puertas y que algo hable a través de ti, dentro de mi
voz hay otras voces, dentro de tu voz hay otras voces, uno no tiene una sola voz, uno
tiene una voz que es un hilo conductor y dentro hay muchas voces que llegan.
CW:
¿Es como un teatro? ¿Lo que sucede dentro de uno?
9
AJ:
Si fuera un teatro sería sin espectador, entonces no es teatro. Porque cuando hay
espectador y un suceso entonces es teatro, pero cuando tú ERES, ya no es teatro.
Mira, a Rama Krishna, el místico más grande del siglo XIX de India le dijeron:
- “¿usted cree en dios?” y dijo: ¡no creo!”,
- Le dijeron: “¡¿cómo un místico como usted no cree en dios?!”
- “No, no, digo que no creo porque lo conozco”. Es decir, yo creo esto, soy una
dualidad (separa las manos); yo lo conozco (junta las manos) no hay dualidad,
entonces no es teatro, es acontecimiento.
CW:
Tú creaste junto con Fernando Arrabal el “Teatro Pánico” y ahí este teatro
pánico tiene que ver con esto que estamos hablando. En el fondo era, en el
fondo más que representar…vivir el propio misterio ¿no? El que está ahí vive su
propio…o lo escenifica… ¿en qué consistió aquello?
AJ:
Yo ya no soy pánico.
CW:
¿A ver?
AJ:
Quiero mucho a Arrabal, pero el pánico era una posición artística, estábamos dentro
del arte como una reacción al surrealismo, en el surrealismo salieron como un poquito
aburguesados y queríamos ir más lejos…la fiesta, la confusión, la simultaneidad,
muchos aspectos que son actuales…pero lo que no habíamos visto era que había que
sobrepasar el arte para llegar a la terapia, es decir, que el artista actual que tiene el
placer de hacer su obra y girar en torno a él mismo ya se acabó…es una cosa que ya
pasó a la prehistoria porque en esas épocas el mundo estaba calmado y se podía.
Pero hoy en día, en que el mundo está como está, al borde de la catástrofe, nosotros
si no somos curanderos – los artistas – no somos nada.
CW:
Hay una frase muy fuerte, que me impactó y que me gustó mucho aquí en “El
Maestro y las Magas”. A propósito de tu búsqueda en la literatura, tú dices que
la literatura tú la viste y te agotó, cómo un vagabundeo de ombligos
pretenciosos. ¿Qué te pasó? Es como un asco, una decepción de algo que fue
sagrado para ti…
10
AJ:
No fue un asco, ¡se me murió un hijo! Y cuando se te muere un hijo y tiene 24 años y
de un día para otro te llaman por teléfono, que tuvo un accidente y que se te murió,
entonces te destrozas como un espejo, es decir, eres miles de pedazos, te sientes un
apestado, te sientes mal oliente…te dices: “en qué fallé, por qué no le impedí, hay algo
que no se dijo”. Y es terrible, entonces…es terrible y el mundo pierde significado y los
árboles ya no son árboles porque no está él y el cielo no es cielo porque te das cuenta
que esa persona estaba en todo, que embebía en todo y tú te quedas en un rincón, se
te acaba el mundo, entonces tienes que levantarte y después cuando te levantas
dices: “¡pero para qué sirve!, ¡para qué mierdas sirve el arte!, por qué soy yo el bufón
de gente que me puede pagar, ¿soy bufón, estoy entreteniendo gente que no se sabe
buscar?, ¡¿qué estoy haciendo?!, ¿para qué me cuelguen en una pared?, ¿para que
se rían y me aplaudan?, ¿o para darme la satisfacción?, ¿soy un gran masturbador
como Dalí?, ¿qué soy?, ¿qué quiero?, ¿para qué sirve el arte?” Y de pronto, porque tú
te vas rehaciendo pedacito por pedacito, si eres capaz de rehacerte eres más fuerte
que antes, si no eres capaz de rehacerte pierdes tu vida, entonces estás obligado a
rehacerte, no hay consolación, estás obligado a vivir. Por un lado no hay nunca
consolación y por otro lado hay una herida que ahí está como una espada. Y a todo
esto tienes que avanzar entre la herida y el desconsuelo y decirte: “tengo que servir
para algo”, es decir, a partir de ahora, todos los seres humanos son mis hijos.
CW:
¿Alejandro? Y este arte, este nuevo concepto de arte de alguna manera ¿sería la
respuesta a la vanguardia? Hablando de Rimbaud recién. Todos los
vanguardistas sentaron a la belleza y la injuriaron, se destruyó todo lo que se
tenía que destruir y “las destrucciones necesarias” hablada Rimbaud ¿es que el
arte que viene tiene que ser distinto y cómo tendría que ser ese arte sanador?
AJ:
El arte sanador hay que irlo a buscar en esa persona que va y sana a alguien…me
llaman por teléfono, una persona, llamó por teléfono por su mujer, porque su mujer
sufría de angustia y a pesar de que eran felices no podía salirse de la angustia, la
angustia de que no sabía y sentía que todo en ella, todos los valores que tenía eran
mentira, que de un día para otro se iban a caer. Entonces cuando tú ves a un ser
humano en este estado, tienes que tener tú los medios de rápidamente sacarla de su
estado y de mostrarle que esos sentimientos no son de ella, de dónde vienen y por
qué, y darle un consejo, le doy psicomagia para que se libere de esto ¿ves tú?
Entonces es una cosa activa sobre el otro, arte que cura, arquitectura que cura, la
arquitectura te pone enfermo, no tiene ventanas, es fálica, es masculina, no hay
mujeres arquitecto, todo es cuadrado, todo es como supositorios, todo es penetrante,
arquitectos ladrones de ventanas…
CW:
…Edificios tan inteligentes…
11
AJ:
Sí, pero que adentro te estás ahogando con el aire acondicionado…bueno. Entonces,
bueno, hay que hacer una arquitectura que sane, la emisión que tú estás haciendo es
una emisión que sana porque si hablamos los temas que hablamos, a alguien le van a
servir. Me encontré con un ex-drogadicto, me leyó en una revista que sacaban los
drogados en Francia. Hice una entrevista ¡hace años! En 1980 cuando se hablaba de
la guerra atómica y todo eso y yo dije: “si yo digo mi verdad, aunque sea en una
revista de drogas ¡yo la digo!” y me dice él y fíjate tú me dice: “yo estaba en medio de
la heroína, cuando leí tú artículo, entonces empecé a dejarla, empecé a dejarla porque
eso me dio ánimos para seguir viviendo” ¿ves tú? Entonces eso es algo que sana, es
que en donde tú estés, sirve para algo.
CW:
¿Y el arte no siempre ha sanado? ¿La belleza por sí misma sin necesidad de
darle una finalidad terapéutica? ¿No sana ver un cuadro de Miguel Ángel,
escuchar a Bach?, ¿de por sí mismo no sana? El arte, sin necesidad de darle
una intencionalidad…
AJ:
No, no, no, no, no porque son cosas que te dan gusto pero ya no son de ahora, ya no
son de ahora. Cuando te metes en Bach te metes en una época, es otra época que va
en la nave de los locos, en la nave racional “ching, ching, ching” (imitando a una nave
que avanza) y debajo está el océano, está Marilyn Manson “¡every yea!”, está todo
eso, eso tremendo y la música orgánica y la música concreta y las explosiones y los
llantos y los gritos y los ejércitos que ladran…y ahí va Bach (repite imitación).
Entonces tú no puedes, ya el arte ahora o es polifacético o no es arte, si ya no puede
hacer el artista una sola cosa, tiene que hacerlo completo, ¿por qué?, porque el
público que nos espera no va a querer estar leyendo un libro solo. Los niños no van a
saber lo que es un libro porque van a tener un I-pod que va hacer miles de música, va
ser cine, va ser máquina fotográfica, va ser máquina para filmar, va ser e-mail, teléfono
¡qué no va ser! ¿Entiendes tú? Entonces esa gente está manipulado objetos que ya no
son una cosa… como nosotros, nosotros no somos un solo ser. Yo fui a ver a un sabio
Ejo Takata, hablo de él creo en el libro “El Maestro y las Magas” y me dijo: “mira, el
loco que cree ser Napoleón no se diferencia de ti que crees ser Jodorowsky”.
Entonces uno cree, uno se fabrica una personalidad con una red de células nerviosas,
¡pero hay millones de otras células!, tú podrías ser Jodorowsky y yo podría ser tú
ahora…
CW:
Oye Alejandro, claro…y…, pero el problema es cómo toma uno ese viejo, el
imperativo que viene… el imperativo pindárico “sé tú quien eres” – que viene de
los griegos ¿no? – “conócete a ti mismo”. ¿Cómo es posible con un yo
fragmentado, disuelto, multiplicado? ¿Qué significa ser el que uno es?
12
AJ:
Hago mis necesidades en los griegos…no tengo por qué decir “sé tú mismo” porque
si…conócete a ti mismo, ¿qué quiere decir eso?, conócete a ti mismo es una dualidad,
el espíritu dual griego de la dualidad, la lógica aristotélica, pero conócete a ti mismo es:
conoce el universo. Porque ¿quién soy yo?, ¿quién soy yo?, soy un individuo que está
dentro de esta piel o soy esta pieza o soy los que me están viendo ¿o soy tú? ¿O soy
Chile? ¿O soy el mundo? ¿O soy la galaxia? ¡Yo soy el universo! Ahora, yo no estoy
en un rincón del universo como este pelo no está en un rincón de mi cabeza, es este
ser, el pelito y yo soy el universo como tú eres el universo. Entonces conócete a ti
mismo es imposible decirlo porque uno es lo que es y lo que es no se conoce, se
siente…
CW:
¿Te gusta más la frase de Rimbaud “yo es otro”? “je est un autre”.
AJ:
Yo sé, yo sé, yo la conozco…yo es otro, sí, sí, sí…
CW:
Lo dijo como a los 17 años…
AJ:
Sí, lo dijo…a los 17 años era bonito ¿no cierto? Pero en cierta manera yo es yo, no es
otro, y yo estoy tomando al otro por yo, eso es otra cosa. Yo no soy Jodorowsky pero
Jodorowsky me puede tomar por…Por ejemplo mi amigo Nicanor Parra no es Nicanor
Parra, es una persona universal que se fabricó a Nicanor Parra, él lo hizo y a tal punto
que se convirtió en Nicanor Parra. Ahora Nicanor Parra ya no sabe quien era (risas de
CW) ya es Nicanor Parra…
CW:
Tú hablas del original y el doble ¿esto tiene que ver con eso?, ¿la idea del
doble?, ¿cuál es el original de uno?
AJ:
Mira, la idea del doble…lo que pasa es que el doble es uno ¿entiendes tú? Entonces
tú sientes…yo una vez hice un cuento: yo me quejo de que está invadiendo mi casa,
que se acuesta con mi mujer, que me roba todo y me expulsa…y en el fondo yo era el
ego y el doble era el ser esencial. Entonces a medida que tú vas progresando en el
conocimiento de ti mismo el ser transpersonal, el ser esencial, el ser sin límites que tú
eres va tomando el sitio, eso pasa con una buena vejez, no con los viejos tontos que
hacen lo contrario, esos por tontos se van haciendo cada vez más estrechos, cada vez
más estrechos y no son el ser esencial, son el ego.
13
CW:
Hablamos del arte que sana…no hemos hablado en las otras entrevistas que
hemos tenido sobre tu cine. Yo me recuerdo haber visto tus películas casi
escondido en una especie de festival en Italia en el año ’80, medio under, y tengo
la impresión de que en ese cine había un intento de hacer un cine sanador…
AJ:
¡Claro!
CW:
A ver, hablemos un poco del cine como quizás el arte