NAC and POP II

La lucha de los pueblos contra la megamineria se hace titánica y “goliatica” por el poder sin medida del contrincante, a lo cual se le suma todo el poder y apoyo de la derecha fascista, la republicana, la católica reaccionaria,  la moderna, la arcaica y retrograda, todo el empresariado industrial y comercial, mas todo el poder judicial-represivo, y como frutilla del postre, todo el poder político de los gobiernos populares-nacionales-progresistas revolucionarios de izquierda (¿?)… que sorpresivamente franquearon y blanquearon sus incondicional apoyo a las multinacionales y como implicación inherente, al neoliberalismo colonialista. Pero esto no termina aquí con el apoyo a las corporaciones mineras, faltaba el apoyo de todo el aparato político y mediático del gobierno. ¡La lucha realmente es titánica!. En el medio se encuentran los pueblos que solicitan un mínimo respeto para que sea tomada en cuenta su autodeterminación, pero lo único que recibe a cambio son cachetadas de todos lado al mejor estilo payaso de circo.

Los modelos políticos nacionalistas populistas se contradicen cuando terminan protegiendo al modelo extractivista-exportador de acumulación por desposesión que sustenta el neoliberalismo verde del siglo XXI.

Al ver como los gobiernos progresistas del siglo XXI se tropiezan con el renovado neoliberalismo extractivista sustentable del siglo XXI y caen a sus pies (por la incapacidad de sortear la dificultad de procesar la cuestión ecológica-ambiental dentro del marco que sostiene su arenga desarrollista-industrialista-nacionalista) descubrimos, que la perorata critica que sostienen públicamente contra el neoliberalismo, no es más que maniobra intelectual de políticos profesionales con mente de pulperos que pueden vender todo tipo de producto ideológico a la vez. Por ello no sienten vergüenza de su doble discurso.

Es obvio, natural, coherente, honesto e ideológicamente correcto que la derecha, los empresarios y el poder económico no inserten en sus planificaciones de inversión el aspecto ambiental-ecológico porque obedece a la lógica de la ideología capitalista de evitar cualquier inconveniente que limite la maximización de las ganancias. Incorporar los aspectos ambientales-ecológicos significa gasto de mayor inversión, vale decir, dejar de ganar lo cual se contabiliza como perdida. La doctrina burguesa se sostiene en la efectividad de la producción al menor costo posible y esta postura la defienden con uñas, dientes, misiles y peluches. En sus planes, proyectos ni en pensamiento esta la posibilidad de dejar de ganar al comenzar un emprendimiento, de modo que, todo lo que sea gasto que se pueda evitar mientras se pueda, se evita. Ellos solo están predispuestos a dejar de ganar cuando la realidad y los hechos dejan al descubierto sus abusos, explotaciones caníbales, injusticias, arbitrariedades, excesos, despotismo y usuras desmedidas son descubierta.

Ahora bien, que todos, absolutamente todos los representantes de la Minoría Privilegiada tengan y sostengan este criterio, manera y forma de hacer negocio es lógico y entendible; eso es a lo que se dedican y eso es lo que son, codiciosos-avarientos insaciables. Eso defienden y por eso viven y mueren. Pero que lógica, sensatez, coherencia y virtud ideológica es ¿cuándo esa posición la adopta el progresismo del siglo XXI que en su sermón reza la distribución de la riqueza y la protección del pueblo? Esto inevitablemente nos lleva a la pregunta del millón ¿cuál es la diferencia en la visión ideológica de los gobiernos progresistas y sus pares neoliberales al implementar y defender las políticas extractivistas? La respuesta la responden los hechos… ¡ninguna!.

Este panorama nos permite ver el guisado de política minera de los gobiernos progres, que encargaron su preparación a la escuela de el chef del canibalismo extractivista, que nos promete dejarnos su utensilio preferido de cocina; el colador perooooooo… ¡como monumento en la cordillera!

¡Nosotros nos quedaremos con los huecos de la cordillera y ellos con sus riquezas!