La Causa de las Causas de la Contaminación Mundial

La contaminación, las sequias prolongadas, las grandes inundaciones, falta de agua, erosión de los suelos, hambre, calentamiento global, agujero de ozono, etc., son temas de interminables debates. Unos opinan que esto es inevitable porque obedece al cumplimiento de la hora geológica de la tierra. Otros, que obedece exclusivamente a la contaminación ambiental producido por el hombre. Estadísticas, números, observaciones, censos, pruebas, simposios, charlas, censos, cursos, etc., nos invaden de uno y otro lado.

Dentro de esta discusión interminable, inmortal e inagotable, existen dos verdades indiscutibles:

1°) Que el hombre contamina. Ahora bien, que esta contaminación sea la causante del calentamiento global, ni los cientificistas ni los ecologistas han podido demostrarlo de tal manera que se acabe la discusión. Lo que sí es indiscutible es que el hombre contamina.

2°) Que mientras los cientificistas y los ambientalistas discuten y se rasgan las vestiduras sobre quien es el responsable de este efecto, la indiferencia, lujuria, avaricia, codicia, lucro y ambición, vale decir, la indiferencia empresaria sigue usando, abusando y explotando a los seres humanos y a la naturaleza, contaminando y produciendo guerras y derramamiento de sangre, colonizando países para saquearles sus recursos naturales, desfalcando países financieramente, produciendo crisis en sus propios países y reventando a los de la periferia (Grecia, Portugal, España, Inglaterra; etc.), invirtiendo y derramando hambre y miseria en los países del tercer mundo a raíz de las casi nulas cargas impositivas.

Estas son dos verdades incuestionables por ecologistas y gobiernos progres, por ambientalistas y empresarios verdes (¿?), por políticos obsecuentes y militantes eco-eficientitas, de modo que mientras se discute efectos, los amos de la economía mundial siguen sometiendo a los pueblos, gobiernos y superponiendo a la economía por sobre la política; para confundir eficientemente han incorporado al discurso político las abstracciones economicistas de desarrollo sustentable; abstracciones y falacia porque obedecen a lógicas absolutamente contrapuestas, lo que significa que son impracticables.

Este es el panorama que nos permite discernir que la explotación, abuso, destrucción, políticas falaces de economías verdes, modelos de desarrollo retóricos,   privatización de la naturaleza y contaminación, obedecen y son producto de la causa de las causas de todo este desastre, que es a saber, la mente humana.

Frente a este tsunami, el hombre escapa de la ola de irracionalidad adoptando ideologías que le ofrecen puntos de vistas especiales: doctrinas políticas, sociales, ambientales, ecológicas, filosóficas, cientificistas, economicistas, religiosas, espirituales, etc. El hombre cree que la causa de la contaminación ambiental son los desechos tóxicos, los desechos solidos domésticos e industriales, exceso de uso de fertilizantes y productos químicos, emanación de gases, quema de combustibles fósiles, la tala, la quema, la basura, el monóxido de carbono de los vehículos, desagües de aguas negras o contaminadas al mar o ríos; esto es Lo que contamina pero no la causa de la contaminación. Para que exista contaminación exterior (ambiental) primero debe existir inexorablemente la contaminación interior de la mente humana, lo cual produce la irreflexión, irracionalidad e indiferencia. La mente humana se encuentra contaminada por cuanta miseria humana anda suelta en el ambiente social: vanidad, celos, envidia, competencia, violencia, codicia, orgullo, chauvinismo, temor; además de cuanta ideología, creencia, doctrina y teoría encuentre en el mercado de las ideas.

Una vez que el hombre apadrina cualquier creencia; (política, ecológica, científica, económica, naturalista religiosa, ambientalista, filosófica) su mente deja de ser libre y queda contaminada por el punto de vista especial que pasa a proteger su mente, de suerte que, cualquiera sea la contaminación con que este infectada su mente (miserias humanas o ideologización) transfigura su pensar en “pensamiento lombriz solitaria”: vive dentro del hombre, le carcome toda su atención y le enflaquece su interés sobre el contenido restante de la totalidad de la existencia. Él esta enfermo de su exclusivista punto de vista. El pensar político lo obsesiona exclusivamente con las teorías sociales-economicistas, el pensar religioso con sus dogmas metafísicas, el pensar ambientalista o ecológico con la contaminación, el cuidado del ambiente y la naturaleza, etc., etc.

Uno adopta una ideología cuando a perdido todo sentido y significado de la vida y su alma, mente y corazón están completamente huecos y vacíos. Contaminar la mente con una doctrina, le da sentido y evita la locura. El hombre no sabe vivir sin una mente contaminada porque la pureza de la libertad y el silencio le corta la ruta que lo priva de llegar al mercado de las ideas donde pude adquirir el juguete intelectual, que define como ideología, que lo entretendrá psicológicamente mientras vive eludiendo el suicidio.

No existirá un mundo sin desbastación y contaminación de la naturaleza en escalas mínimas, mientras no se comprenda que el problema no se trata del tipo de proyecto o planificación política-económica-ecológica de desarrollo, crecimiento- verde-sustentable-sostenible y etc., si no como sostenemos y sustentamos el desarrollo de la mente para que no se contamine y como consecuencia contamine nuestro mundo exterior.

La mente, libre o contaminada, deriva inevitablemente como efecto-desenlace en el mundo externo, o sea, el mundo externo es de acuerdo a como nosotros seamos, lo que significa que aprendemos a conocernos a nosotros mismos (las raíces imitativas, dañinas, egoístas, asociativas de nuestro pensar, sentir y actuar) y nos liberamos de toda contaminación interior o sucumbimos en la misma. Si no hacemos el esfuerzo para liberarnos de toda contaminación, será bueno recordar que por más que liberemos un pueblo o una ciudad de la contaminación ambiental… “la vieja mierda volverá en nueva forma”.

1 comment for “La Causa de las Causas de la Contaminación Mundial

  1. Diana Flores
    24 Septiembre 2013 at 13:40 pm

    Alguien que habla con razonamiento… Una mente contaminada, ideologías muertas no pueden desear un planeta limpio y vivo. El verdadero cambio se hará cuando decidan dejar de lado las ataduras mentales y liberarse, sin miedo de la realidad. Estar ciegos, sordos y mudos es más fácil que aceptar el abismo donde nos metimos, pero no lo soluciona. El cambio empieza por dentro, no por fuera.

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