Los Proyectos Políticos Nac and Pop:…

LOS PROYECTOS NAC and POP EN LA MEGA-MINERÍA:…

Los gobiernos neo-desarrollista, nacionales-populares-progresistas de américa del sur, aplicaron algunas medidas que beneficiaron a los sectores más postergados de la sociedad  e intentan una lucha contra la pobreza, medida que los acerca a la izquierda.

Promueven un discurso de economía independiente desde la dependencia del capital trasnacional de los países centrales que los apremia y los lleva a sostener una producción básica y de productos primarios. La producción elaborada la produce en el 90% las multinacionales y el 100% en la explotación extractivista (petróleo, minería). Chile ha entregado el 62% de la extracción minera a las corporaciones extranjeras. Venezuela maneja su petróleo, Brasil su petróleo y minería y Bolivia todavía tiene en sus manos la mayoría de la producción minera.

La incompatibilidad entre, sostener un discurso progresista coherente en el tiempo y la defensa de la estructura neoliberal que todavía somete a sus gobiernos, queda expuesto, más que en ningún otro sector, en las políticas entreguistas que aplican en la mega-minería. La contradicción los desnuda y pone en la mesa de la realidad su doble discurso cuando reprimen a los ambientalistas y al pueblo acoplado a sus luchas, y a ellos posicionados como defensores de las multinacionales a través del esfuerzo para inmovilizar las protestas, lo que significa, ser defensores de lo mismo que dicen combatir, el neoliberalismo.

Estas actitudes también sacaron a la luz “el destierro” que sufren, en sus políticas económicas progres de crecimiento y desarrollo, los problemas a los que responde el ambientalismo y la ecología. Simplemente no existen ni son tomados en cuenta. Dichos problemas recién “hoy” se encuentran en debate a raíz de las múltiples e incesantes movilizaciones, consecuentemente reprimidas por el poder judicial y político (si un gobernante no puede manejar a las fuerzas represiva, se tiene que ir a su casa) y expuestas por los medios de comunicación. La exhibición publica obligo a sacar del placar su indiferencia sobre la contaminación, la insuficiencia de información, los contratos y ventajas caníbales cedidas a las corporaciones mineras y etc. El desprecio, el vacío, la falta de atención y el ninguneo a las complicaciones que involucran los problemas ambientales, terminaron por desarropar sus contradicciones entre la defensa de intereses del pueblo y defensa de intereses del capital trasnacional. Obviamente, el pueblo pierde por goleada.

Concepciones neodesarrollistas-nacionales-populares por un lado y neoliberalismo crudo y duro por el otro. Este enjambre lo podemos resumir como la política progresista Nac and Pop; vale decir, la ecuación de ciencia política seria:

nacional-colonial + popular-multinacional= Nac and Pop.

Cuando el ambientalismo, apenas roza, los intereses de las corporaciones mineras, los gobiernos progresistas sacan a relucir sus méritos, descomunales esfuerzos y el amor que profesan por la patria, todo lo cual se encuentra enunciado en sus proyectos económicos nacionales y populares, de modo que los que se oponen a la megamineria a cielo abierto es sectario y dogmático. La acción siguiente es: criminalizar, judicializar, humillar, reprimir y desmerecer las luchas y a los luchadores arrinconándolos en la categoría de, “casi terrorista antipatrias” porque no solo frenan sino que están directamente en contra del desarrollo nacional. Esta posición cipaya que apoya a las multinacionales y desprecia al pueblo, termina por desdibujar su izquierdismo, porque concluye en el apoyo y la protección de fase moderna del neoliberalismo: el extractivismo.

El avance, crecimiento y masificación de las luchas populares contra la megamineria, terminaron por cuestionar el modelo extractivista de enclave, la privatización de la naturaleza y como consecuencia a la nueva mutación del capitalismo; la economía verde sustentable. Con su renovada consigna insigne lograron la aprobación de los poderes políticos de la región que le firmaron contratos leoninos para el desmantelamiento, saqueo y privatización de las riquezas no renovables.

La dependencia económica en industrias de hidrocarburos, farmacéuticas, automotriz, cultural, tecnológica, petroquímica, plástico, electromecánica, agroquímicas, minera, electrónica y etc., determinan el colonialismo de los proyectos nacionales y populares y vacían de contenido la enunciación de políticas-económicas emancipatorias, libres, independientes, cuando la estructura del neoliberalismo esta casi intacta (y en los hechos se protege y se defiende a las multinacionales mineras) de suerte que el enunciado solo es un mero colchón provisorio para que se tiren al agua sin que se hundan en la vergüenza de su doble discurso.

El progresismo es el virus senil del izquierdismo juvenil, que por inmadurez, ausencia de coherencia, temor, conveniencia y ambición, traicionaron sus ideales y se acolchonaron en el capitalismo light convirtiéndose en los derechistas rebeldes del sistema. Los capitalistas agradecidos porque encontraron la pata que les faltaba para resguardar sus intereses por quien podía garantizar además el freno y la traición a las luchas populares. El progresismo esta compuesto por dos vertientes. La primera se compone por los jubilados voluntarios del marxismo militante y místico que no pudieron sostener sus creencias en el tiempo y terminaron resignándose al capitalismo pero… con culpa… razón por la cual se oponen al capitalismo pero… ¡más o menos no ma!… La otra variante esta compuesta por izquierdistas light y católicos de derecha que no soportan la crueldad, indiferencia, individualismo, violencia, ambición y egoísmo del sistema y desean humanizarlo.

Este enjambre de dulce de leche con chorizo mental indescifrable, es quien gobierna la región, lo cual nos permite entender el exceso de progresismo en las teorías políticas-económicas Nac and Pop. Apunte ad-dog: Argentina es quien lidera el ranking Nac and Pop por ser la economía más extranjerizada de la región. De las 500 mayores empresas, 325 son extranjeras, o sea, el 65%.

El Fraser Intitute de Canadá es quien provee de datos a las empresas para sus inversiones mineras elaborando anualmente un ranking que contempla 36 países y se mide, entre otros datos:

– Régimen Laboral (flexibilización): 1° Chile, 10° Argentina.

– Regulaciones Ambientales: 3° Chile, 7° Brasil, 8° Argentina, 32° EE.UU.

– Régimen Tributario: 2° Argentina, 3° Chile, 10° Brasil.

Este panorama manifiesta la urgente necesidad de un desplazamiento de tanto progresismo en los gobiernos de la región, hacia una imprescindible cuota de izquierdismo “urgente”, para frenar (en lo que se animen) la profundización de los proyectos y modelos Nac and Pop. El pueblo les agradecerá el esfuerzo por intentar dejar de ser colonia.