Argentina Minera: La discusión oximorónica

La minería Argentina ¿contamina o no contamina? Unos dicen que si otros opinan que no. ¿Da mucho o poco trabajo? Unos dicen que si y otros dicen que el porcentaje es irrelevante ante  la población económica activa (PEA). ¿Se realizan con cianuro o sin él? Unos dicen que si otros que no (¿?). ¿Hay que tener minería en Argentina o hay que suprimirla? Unos dicen que si y otros que no. ¿Produce o no produce desarrollo? Unos dicen que si y los pueblos que viven cerca de la mina dicen que les gustaría tener cloacas, escuelas y hospitales con remedios.

La minería existe y la minería va a seguir existiendo después de este minuto mediático de discusión y fama, del cual algunos lideres, de ambos bandos, están gozando. Los temas de discusión (descritos arriba) han sido impuestos por los medios, el poder político y el empresariado minero. Los ambientalistas, políticos ecológicos, naturalistas fundamentalistas, el fascismo ecológico, el ecologismo popular, el ambientalismo, el ecologismo político y las Asambleas Ciudadanas-Sociales, han sido envueltos y empaquetados en esta discusión de dicotomías eternas que facilitan todo tipo de argumentos, teorías, falacias, estadísticas falsas, opiniones y análisis interminables que serán resueltos dentro de “6-7-8”… ¡Rencarnaciones!

La mente nos da la posibilidad de soñar, ilusionarnos, y desear; la Vida a través de los hechos nos revela que la realidad no esta “colgada” en un mundo “elesediano” ni onírico,   cuando se trata de codicia, ambición, lucro, avaricia, usura y miserias humanas, vale decir, el mundo de empresarios, ejecutivos, políticos pusilánimes y obsecuentes varios, en otras palabras, el planeta de los negocios, la banca, las finanzas, la corrupción, las transas, el contrabando, los capitales, la bolsas de comercio y las ganancias a cualquier precio. El mundo del negocio de las minerías existe y seguirá existiendo.

Dura, cruel y despiadada realidad, pero los hechos no se pueden discutir: la minería existe y seguirá existiendo porque la bola de nieve de dependencia minera, que hemos creado para el confort de nuestro vivir, la hace imparable y necesaria para que siga funcionando nuestro mundo pos-moderno.

Pues bien ¿Qué discutimos? ¿El tipo de minería que deseamos o la minería posible? ¿El tipo de minería que ilusionamos o el tipo minería necesaria? ¿El tipo de minería que soñamos o el tipo de minería real: para qué, para quien, respetando la autodeterminación de los pueblos afectados o no, en que circunstancias se explota y para quienes son los beneficios y como se reparten?… Discutimos sobre política y economía minera o ¿seguimos discutiendo sobre el cianuro?

Negar y oponerse a cualquier tipo de minería es sectarismo, dogmatismo, naturalismo fundamentalista-nazi (la “solución final” a todos los problemas que provoca la minería) además de estupidez e ignorancia porque significaría el regreso a la vela, el burro o el caballo, buscar agua en balde (no sabemos como harán los habitantes de los pueblos y las capitales que no tengan rio cerca) y como corolario final, el retorno a las añoradas y siempre entrañables… “señales de humo”.

La dignidad tiene un precio y… “solo el ejemplo revela virtudes sin palabras”, de manera que sería coherente y honesto que los fundamentalistas naturalistas (cero minería) renuncien AHORA, a sus autos, la electricidad, el agua potable, y que nunca más atiendan desde sus teléfonos fijos o celulares a los periodistas que quieran entrevistarlos… ¡La Dignidad Tiene  Precio! porque… “Solo el ejemplo revela virtudes sin palabras”. ¿Son capaces de vivir así (no es pecado ni corrupción el ser coherente y honesto con los principios que uno tiene) o simplemente sostienen esa postura extremista para que su voz se escuche en la radio, su rostro aparezca en la “tele” y su nombre en los periódicos, mientras pasean en auto atendiendo sus celulares? Si es así, lo de ustedes no es una causa colectiva, es haber descubierto la “veta” para para “explotar” su egocentrismo, narcisismo y arrogancia individualista.

En el otro rincón encontramos a los que sustentan la explotación minera a cualquier precio bajo la visión sectaria y dogmática del “economicismo desarrollista como sea”, (la explotación minera no produce desarrollo, produce crecimiento) lo cual los sitúa como los “representantes progresistas” legítimos del nuevo “capitalismo verde”, (fase superior del neoliberalismo extractivista). La ignorancia no les permite visualizar que su posicionamiento esta dentro del “eco-eficientísimo” lo cual es la esencia ideológica del fascismo ecológico, postura que sostuvieron hasta hoy “todo el poder político, judicial, mediático y económico de la Argentina”. Por favor no se hagan los distraídos. ¿Dónde podemos encontrar la prueba de semejante afirmación? Simplemente en que hasta “ayer” no habían dicho nada, ni habían puesto en tela de juicio todo el sistema de explotación minera al cual autorizaron y legislaron para permitirles el saqueo indiscriminadamente obsceno de las multinacionales (dejan el 3% de lo que se llevan) autorizándolas, en un pacto secreto y de vista gorda a que hagan lo que quieran (evasión fiscal: hay juicios “cajoneados” sobre ello), cuando quieran (contaminen: hay juicios “cajoneados” sobre ello) y como quieran (corrupción a políticos, policías, jueces y fiscales). Políticos ¡No se hagan los distraídos!; porque esta discusión esta en el tapete no porque ustedes la propusieran sino porque la pueblada de Famatina, la siguiente aplicación a 9 luchadores sociales de la ley anti-terrorista y la “democrática represión” en Fiambala (expuesta mediáticamente) fue lo que los obligo a sacar a la luz el tema. Políticos ¡dejen de hacerse los distraídos!

La minería existe y seguirá existiendo ¿Qué tipo de minería queremos? Esa no solo es la “cuestión”, sino por sobre todo, son los hechos y la realidad, de manera que dejemos de discutir sobre el camino que nos lleva al cielo abierto de nada, y abandonemos el debate que siempre nos conduce al oximoronico “dique de cola” de ningún lado. La otra opción es seguir discutiendo sobre el cianuro “bueno” o el cianuro malo, sobre el cianuro demoniaco o el cianuro “ecológico”.

Es lamentable que las Asambleas Ciudadanas-Sociales no hayan querido elevar el nivel de discusión y todavía se encuentren pegadas a la disyuntiva, contaminación no contaminación (planteamiento del 90% de sus representantes entrevistados en radios y televisión esta semana) porque el tema se agotó, lo que significa que será levantado y regresara a la agenda cuando las asambleas “colaboren con mas heridos en represión o algún muerto”.

El miércoles 22, como mucho, regresamos al anonimato y la “clandestinidad” forzada.

3 comments for “Argentina Minera: La discusión oximorónica

  1. Vasco
    20 Febrero 2012 at 14:10 pm

    Ud. solo plantea la hipocresía de ambas posturas pero no expresa su idea sobre dicha cuestión. ¿Eso no es mirar para otro lado? ¿Acaso no es tan hipócrita como ellos? Mirar un conflicto desde arriba para solo criticar a los actores me parece muy soberbio. ¿Ud. que clase de minería prefiere?
    En lo que a mi respecta, ninguna de ser posible. Trataría de crear otras fuentes de ingreso para los habitantes de la zona con las que puedan cuidar su ambiente, en definitiva, el único hogar verdadero con el que cuentan.

    Agur

    Herri zapalduak askatu !

  2. gabu
    20 Febrero 2012 at 14:20 pm

    El planteo es muy minucioso. Pero plantearse sobre cualquier tema es sólo el punto de partida mi estimado señor. Yo adoro pasear en auto, tener agua potable, comumicarme por celular(que tantas veces me salvo de situaciones complejas). Pero puedo seguramente al igual que ud seguir gozando de las mismas comodidades por medio de otras fuentes de energía que no dude ya deben estar bastante abanzaditas y en manos de aquellos que hoy disfrutan de las regalías de la mineria. si averigua un poco, porque veo que planteos se hace, sabrá de la muerte de investigadores y desarrolladores de energias alternativas. además si no fuera por los soñadores, los grandes pensadores que creyeron en un mundo de utopía hoy ud mi querido señor vivieria en una choza .

  3. pablo
    4 Marzo 2012 at 10:02 am

    Son extrañas las opiniones. Alguna vez escuché o leí, no lo recuerdo bien, que los problemas no se resuelven con razones sino que con cordura… Cuando surge un tema de discusión por determinados hechos, uno puede intentar describir los hechos (sean -véanse así- situaciones, conductas o discursos) o simplemente opinar. La descripción de los hechos nos abre la posibilidad de ver y actuar desde la cordura, porque en últimas ésta nos revela que el problema no está en los hechos propiamente tales… Y si somos capaces de describir hechos que nos aclaren, entonces es más probable que podamos enfrentarlos con inteligencia. Obviamente, como no queremos quedarnos con la mera descripción para ver, sino que nos movemos por otros motivos, entonces elaboramos una opinión, forjamos lo más habilidosamente posible un punto de vista y nos adherimos tan fuertemente a él que lo sostenemos como verdad. Nos damos la razón y enseguida buscamos discutir esgrimiendo nuestros argumentos. Obviamente, si otro hace lo mismo, entonces nos enfrascamos en un conflicto verbal que nos aleja del hecho, y así nos sentimos que hacemos algo cuando realmente sólo nos quedamos con ideas que nos afirman en una posición intelectual, sin que ello signifique que seamos coherentes con lo que sostenemos. La mera opinión nos entretiene un tiempo y luego seguimos haciendo lo que incluso, en el fondo, puede ser en nuestro vivir cotiadiano lo contrario de lo que sostenemos. Como en realidad no nos atrevemos a ir más allá de la opinión, nunca alcazmos a ver que lo que está en juego son nuestros intereses más mezquinos y por ello no vemos los hechos ni lo que hay que hacer frente a ellos. Evidentemente, quienes están en una u otra posición tienen armadas sus razones, y actuando en función de ellas producen conflictos que en lugar de promover inteligentemente un curso de acción an consonancia con lo que se presenta, terminan por incremetar aquello que definimos como problema y que finalmente no se resuelve. Si se describe la incoherencia y la estupidez que nos hacer perdernos de los hechos y lo vemos claramente, entonces quizá podamos volver a los hechos, dejar a un lado nuestra arrogancia y nuestros limitados puntos de vista y ver si podemos hacer algo o no desde la cordura… En realidad, no sólo son extrañas las opiniones, sino que ellas crean los problemas y después nos sugieren ser la vía de solución de los mismos. No sólo son extrañas la opiniones, sino que, en último término, son lisa y llanamente… mentiras.

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