Psicología-Psiquiatría: ¿Qué causa la depresión? – V

A lo largo de mi lectura del libro de Solomon me vino a la mente esta pregunta: ¿Por qué alguien como yo, que escribo en un estado de virtual pobreza, jamás caí en depresiones mientras que Solomon, el junior que gastó millones en sus tratamientos no sólo sufrió de bajones del ánimo, sino de depresiones espantosas? En resumidas cuentas, creo que tanto Solomon como los lectores deprimidos que les gustó el libro no han escuchado lo que el demonio que llevan dentro quiere decirles.

Me explico. Solomon nos habla de unos niños a quienes sus padres mandan con siquiatras para tratarlos por conductas de enojo (debido al autoritarismo de sus padres, omite decir el autor). Solomon señala que, una vez que estos niños han sido aplacados y tranquilizados por el tratamiento siquiátrico, el enojo desaparece.  Pero el saldo de haber aplastado sus emociones hacia sus padres, reconocen los terapeutas mismos, es alto: los niños caen a un estado de profunda melancolía. Sin estar consciente de ello, a Solomon le sucedió exactamente lo mismo. En otra parte de su libro Solomon reconoce que su depresión se originó a raíz de la muerte de su madre. Y fue precisamente un conflicto con su madre, quien rechazaba la orientación sexual de Solomon, lo que lo motivó a escribir otro de sus libros: A stone boat (Un bote de piedra). Si decidí extender las lecturas recomendadas en este epílogo fue precisamente porque el proyecto literario de Solomon es la antítesis del mío. Hay un reverso casi exacto entre miCarta a mamá Medusa A stone boat, y entre Cómo asesinar el alma de tu hijo El demonioA stone boat es un testimonio novelado en el que Solomon elude descargar la rabia que siente hacia su madre: “Podría estar en el silencio de mi recámara imaginando el dolor que le causaría a mi madre […]. De alguna manera quería cobrar una indescriptible venganza”. Pero éstos y otros que citaré son comentarios escuetos y raros en su muy educada y políticamente correcta novela confesional.

La trama de A stone boat inicia cuando el personaje principal, el alter ego de Solomon, llega a París para confrontar a la madre por su actitud hacia Bernard, su amante. “Me fui a París enojado, y estaba determinado a actuar por vez primera en un estado de enojo”. Pero no pudo hacerlo porque descubrió que su madre tenía cáncer. “Quizá estaba más enojado esa semana de lo que recuerdo, pero es claro que cuando vi que podía estar enferma, mi enojo tuvo que irse a otro lado y mi madre se volvió tan gloriosa para mí como lo había sido en mi niñez”. Así que “aunque había ido a Francia para cortarla” la visión beatífica continuó hasta la muerte de su madre. En el último capítulo de A stone boat nos confiesa: “Perdono a mi madre como si fuera el vocero de las mismas puertas del Cielo”. Pero como muchos seres humanos, Solomon ignora que el perdón unilateral es una imposibilidad psicológica. La gracia del perdón sólo llega cuando el ofensor reconoce su falta y se desagravia con la parte ofendida. Pero ni en la vida real ni en su novela su madre se arrepintió, ni Solomon se atrevió a confrontarla (lo opuesto a mi Carta a mamá Medusa).  Al contrario: como nos confiesa en A stone boat, en el funeral la vio “como un ángel” y al verla así se entregó, sin saberlo, a los brazos de la depresión.

El género literario que intento inaugurar no sólo es opuesto al biologicismo que se respira en El demonio, sino a la elegante prosa de A stone boat: una novela poética que ha sido descrita por algunos como un alcance de Proust. La autobiografía vindicativa, en cambio, no cuida la forma literaria: es un género bárbaro que se limita a romper el tabú de milenios. Sin escrúpulos, represiones y con los nombres reales —no con personajes novelados— le echa en cara al padre abusivo lo que nos hizo de chicos. El demonio es un libro que aborda el tema de la depresión desde todos los ángulos imaginables, un atlas del mundo de la depresión como reza el subtítulo en inglés. Sin embargo “lo que necesitamos es más profundidad, no amplitud; más profundidad en lo que causó los diversos episodios depresivos del autor”, nos dice uno de los reseñadores. Esta es la gran verdad sobre El demonio y muchos otros libros que tratan de la depresión. Las causas de las perturbaciones mentales están en el núcleo de la psique, no en la superficie que un erudito atlas pueda explorar.

Mi antípoda Solomon escribió: “Era terrible cuánto quería a mi madre. Era la cosa más terrible del mundo […]. Para mi padre todos debíamos de entender que mi madre era más importante que cualquier otra persona […] y yo estaba habituado a creer esto tanto como él”. Solomon la amaba a pesar que “en las primeras semanas de su enfermedad mi madre revelaría más claramente su terrible brutalidad: podía ser áspera, exigente y egoísta”.  Helen, una amiga íntima de Solomon, se percató de la manipulación y de la relación edípica: “Con tu madre tú tienes que liberarte a ti mismo. Si eres un esclavo, eso no es amor. Es otra cosa”. Y posteriormente: “Helen me dijo: ‘Ya basta. Si estás cada minuto con ella te volverás loco’”. La metáfora “bote de piedra” que le dio el título a su novela provino de Helen para referirse a la idea de Solomon sobre la familia perfecta: una idea que, según Helen, se hundiría en el mar.  A veces Solomon parece aceptar los regaños de su amiga: “En las primeras semanas que regresé con Bernard temía llamarle a mi madre; temía estar deprimido o enojado; temía que se me salpicara otra vez con sangre”. “Salpicado con sangre” era una metáfora de Solomon para referirse a cómo se sentía en la habitación de su mamá. Pero cuando se refiere a los trastornos mentales resultantes del maltrato parental, Solomon nos advierte: “El viejo principio freudiano de culpar a la madre ha sido descartado”.

1 comment for “Psicología-Psiquiatría: ¿Qué causa la depresión? – V

  1. Sin Depresion
    7 Diciembre 2010 at 2:15 am

    Existe solución para la depresion. Visiten http://www.sindepresion.cl

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