ZEN RINZAI

ARBOL GENEALÓGICO RINZAI….

La Escuela Zen Rinzai, en orden ascendente existe debido a los siguientes Patriarcas:….

RINZAI GIGEN…
Lin Chi I-Hsuan…
OBAKU KIUN…
Huang Po Hsi Yun…
HYAKUJO EKAI…
Po Chang Huai Hai…
BASO DOITSU…
Ma Tsu Tao I…
DAIKAN ENO…
Ta Chien Hui Neng…

RINZAI GIGEN ZENJI

El Maestro Rinzai, (Ch.Lin Chi) es considerado uno de los baluartes del Zen y que dio origen a una de las tres escuelas Zen existentes en la actualidad en Japón: Soto, Obaku y Rinzai. Inicialmente estudió las Escuelas  Tendai, Vinaya y la Avatansaka del Budismo. Esto sucedió en los inicios de la Dinastía Tang en China. Alrededor de los 17 años llegó al Templo de Obaku, donde había 5500 monjes entrenándose. Nuestro joven monje asumió tareas y deberes de novicio, las que realizó con gran dedicación, atención y cuidado. Temprano trabajaba en tareas del campo, jardines y después del medio día, a la meditación. Al atardecer ayudaba a preparar los baños de los mayores, la comida en la cocina y el aseo en el comedor, pasillos, salas y corredores. Una intensa, pesada y dedicaba actividad que duró tres años. En medio de esa enorme cantidad de monjes, su existencia  pasó inadvertida, en una completa oscuridad, excepto para Bokuju, el monje encargado. Este había mirado  y observado a Rinzai durante meses, apreciando su forma de trabajar, la actitud silenciosa y concentrada del novicio, sintiendo simpatía e interés en él. Los otros novicios eran distintos, se distraían, hacían pausas para recordar a sus familias, parecían soñar despiertos, aún durante el zazen. En China, un joven así, era muy bien considerado, de decía que era “oro puro.” Al demostrar unidad mental con el momento, lugar y situación. Esa condición se logra tras muchos años de práctica. Para Bokuju resultaba un monje notable. Ignorando estos hechos, el joven Rinzai mantuvo esa misma actitud sin despertar ni buscar atención.

DESPERTAR DE RINZAI

Cierto día Bokuju, se acercó a conversar con el joven novicio: Bokuju, ¿Cuánto tiempo llevas con nosotros? Rinzai, tres años. Bokuju, durante estos años, ¿le has hecho alguna pregunta a Osho Obaku?  Rinzai, no. Nunca he tenido nada que preguntarle. Te aconsejo que vayas a verle y le preguntes, ¿Cuál es el fundamento principal del Budismo? Luego de visitarle, cuéntame cómo te fue  dijo Bokuju. En aquellos años no existían encuentros formales establecidos o “sanzen” entre los estudiantes y maestros. Cuando alguien deseaba preguntar algo, simplemente iba a ver al maestro. Rinzai al no tener una pregunta, casi no había visto ni  estado cerca de su maestro. Viviendo en un monasterio Zen y al haber recibido otras enseñanzas Budistas, prefería dedicarse a sus labores y tareas propias de un novicio. No obstante, siguiendo la sugerencia del monje principal, se presentó ante Obaku. Rinzai era menudo y pequeño. Obaku era alto y macizo. A su lado parecía un cachorro de oso con su madre. Rinzai pregunta, ¿Cuál es el fundamento principal del Budismo? Antes de terminar la pregunta, recibió una fuerte palmada en el rostro con la enorme y pesada mano de Obaku. Para el joven novicio, ese golpe debe haberle parecido como si el universo entero  hubiera caído en su rostro. Con gran sorpresa y dolor, como pudo logró reponerse, haciendo la postración de respeto, abandonando el lugar. En los tiempos actuales,  aunque los métodos se han suavizado, un joven jamás aceptaría como respuesta a su pregunta una palmada en el rostro. De inmediato tomaría sus cosas y se iría  alegando, ¿Qué le pasa a ese viejo loco? Ni mi padre me golpeó. Me vuelvo a mi casa, retomaré mis estudios o buscaré un trabajo. Esto ha sido todo para mí. Rinzai mantuvo un gran dominio y dignidad. Fue a ver a Bokuju quién le pidió detalles del encuentro. Rinzai le contó lo que sucedió. Bokuju volvió a repetir la misma sugerencia. En la segunda y una tercera oportunidad, sucedió lo mismo. El maestro Obaku al parecer desconocía como era ese joven, su calidad de monje y cierta realización mostrada cada día. Rinzai debe haber pensado, “si ante una pregunta he sido golpeado tres veces, algo debe andar mal en mi mente ya que todavía no entiendo el sentido de esos golpes y  lo que me impide comprender. Me he esforzado por ser dedicado y honesto, al parecer estoy lejos de esa condición espiritual. Es mejor retornar al mundo y convertirme en un monje peregrino. No puedo ser sostenido, cuidado y alimentado por este Templo. Prefiero mendigar y dormir donde la noche me encuentre. Fue a ver a Bokuju y le contó su decisión. Este le recordó que es tradición el despedirse y solicitar autorización para dejar el monasterio. Mientras el joven algo triste y desconsolado, arreglaba sus cosas y limpiaba su lugar en el zendo, Bokuju fue a ver a Obaku. Le contó que en esos tres años, pidiéndole que tratara con consideración al joven Rinzai. Comentó que en esos tres años había comprobado su diligencia, dedicación y entrega en sus oficios. Posiblemente en el futuro ese joven se convertiría en un buen guía de estudiantes. Más tarde llegó Rinzai a despedirse de Obaku, al ver el porte y dignidad de su anciano maestro, sintió vergüenza de si mismo. Obaku dijo, “Esta bien, te aconsejo que vayas a ver al maestro Daigu, él te enseñará y así podrás entender toda esta historia. Rinzai se despidió de su maestro. Tras un largo peregrinar, el joven llega por fin a estar frente a Daigu quién le pregunta, ¿De dónde vienes? Rinzai, del templo de Obaku. Daigu, ¿Qué enseñanzas recibiste de él? Con sinceridad Rinzai contó lo sucedido. Daigu, ¿cuáles fueron sus palabras al despedirte de él? Rinzai,  me recomendó, “Anda y visita a Daigu, tal vez con él se aclare todo este asunto,”  e inocentemente agrega, “aún no logro saber cual fue mi falta para recibir ese trato.” Daigu: “¿Qué te hizo venir hasta acá para preguntarme cuál fue tu falta?
Si Obaku fue muy considerado contigo, comportándose como una abuela con su nieto”. En China, “como abuela” es una manera de criticar la forma de educar a los hijos de los padres, que consienten  y educan mal a sus hijos. Esas palabras penetraron hondo en el corazón y mente de Rinzai. Todos los hechos, sucesos, golpes, dudas, se precipitaron como un alud, un derrumbe completo. Luego de estar en silencio por tres años, ahora comprendía la “gentileza” de su maestro, lo equivocado de su búsqueda, la dualidad de su mente. Entiende a Obaku, su inmensa generosidad y compasión. Rinzai alcanza no solo una cierta comprensión, sino un insight, un completo y total despertar, un profundo Satori. Su ánimo cambia y con un rostro resplandeciente, gesto seguro, directo, comenta, “Ahora puedo ver los hechos con claridad. En verdad no había mucho en el Budismo de Obaku.” Esas palabras y esa nueva actitud, tocan así mismo el corazón de Daigu. Intuye que algo nuevo e inusual había sucedido y era la oportunidad de examinar al joven monje. Toma a Rinzai por la túnica, gritando,  “Tú, rapazuelo, moja camas, recién decías que no había mucho en el Budismo de Obaku, ¿Qué fue lo que pudiste ver? ¡Dilo! ¡Dilo!” Rinzai, sin temor ni miramiento alguno, tomó a su vez a Daigu por la túnica y con su puño le golpeó tres veces en el pecho. Daigu, con enérgico gesto le aparta, diciendo, “Obaku es tu maestro. No tengo nada que hacer contigo.” El joven Rinzai había abierto sus ojos de manera completa al verdadero Dharma, descubriendo  un mundo nuevo, convertido en una persona nueva, una sólida figura capaz de enseñar y guiar a otros en el futuro. Se despide respetuoso y con solemnidad  de Daigu. Parte de regreso al templo de Obaku, quién le espera, listo para recibirle.  “¿Ya estás de vuelta? ¿Qué significa este ir y venir? Si eso continúa no llegarás a ninguna parte”. Rinzai, sin hacer caso a estos desafiantes y provocadores comentarios, calmadamente respondió, “usted fue muy gentil conmigo, comportándose como si fuera mi vieja abuela. Por eso he vuelto a verle.”  Seguidamente Rinzai, cumpliendo la tradición, ofreció sus respetos a Obaku.
Permanece de pie, en silencio, aguardando las palabras de su maestro. Maliciando Obaku que algo inusual había pasado, tratando de sonsacar palabras y enterarse de lo sucedido, pregunta,” ¿Dónde has estado todo este tiempo?  Rinzai, de modo directo dijo,”Obedeciendo sus instrucciones, fui a visitar a Daigu.” Con sinceridad cuenta lo sucedido. Obaku, sorprendido y feliz por el cambio de su estudiante y, a modo de salida, comenta, “Espero ver alguna vez a Daigu y entonces le daré su merecido”. Rinzai rápidamente se acercó, diciendo, “¿Para qué esperar a que Daigu venga, si esta al frente de usted? En un gesto inusual e inesperado,  Rinzai le dio una palmada en el rostro a Obaku. Cuando  el Dharmakaya se ha logrado realizar, todo es igual y semejante y es el primer signo de haber entendido la realidad. ¿Para qué esperar por él? Rinzai mostró coraje, valor y seguridad. Obaku nunca pudo imaginar ser golpeado por un novicio, pequeño, que tenía la mitad de su estatura. Se ha comentado que Rinzai “se comportó como un león.” Su vida como maestro se inició con los tres golpes dados a Daigu. Ahora, por segunda vez, mostraba su estado de iluminación. Obaku, ocultando su alegría por las acciones de su estudiante, aparenta seriedad y solemnidad, con atronadora voz dice, “Este lunático ha venido hasta aquí a tirar los bigotes del mismísimo tigre.” Rinzai responde con un sonoro grito Kwatz. ¿Dónde aprendió a dar ese grito?  Obaku llamó a su asistente, “llévate a este loco de aquí. Ubícalo en la sala de los monjes.” Obaku, aparentando enojo y llamando  “loco” a su novicio, no lo expulsa.
De alguna manera, estaba complacido y deseaba conservar a ese adorable y realizado “loco”. Días después de este célebre incidente, Isan le contó esta historia a Kyozan. ¿De quién consiguió el despertar Rinzai: de Daigu o de Obaku? Kyozan dijo, “Rinzai no solo se sentó en la cabeza del tigre, sino que tiró de la cola al mismo tiempo”. Los protagonistas de esta historia cumplieron roles importantes en la tradición Zen: Bokujo, participó en la iluminación de Rinzai, y también en el despertar del gran maestro Ummon. Obaku, fue discípulo de Hyakujo Ekai y maestro de Rinzai.  Isan, fue discípulo de Hyakujo y maestro de Kyozan. Como se sabe, el  Dharma se mueve y manifiesta con misteriosas conexiones.

DAI BOSATSU ZENDO: UN MONASTERIO RINZAI
En las montañas Catskill, en el Estado de Nueva York, una comunidad Budista Zen, a los pies de un lago, en medio de un bosque de 700  hectáreas, arroyos, ciervos, zorros, mapaches, gansos, ardillas, de vez en cuando, algún oso negro forman el ambiente natural, donde, de manera imponente se alza un monasterio, con más de 4500 metros cuadrados de construcción. Con una capacidad de 60 personas, dormitorios individuales o compartidos, un gran Comedor, Sala del Dharma y Zendo, una gran Biblioteca, una Casa de Huéspedes, calefaccionado en Invierno. Este” Monasterio del Gran Bodhisattva”, es dirigido por Eido Shimano, Abad y Roshi de la Tradición Rinzai, originario de Tokio, Japón, residente en los Estados Unidos desde 1964. Aunque se cumple la estrictez del Zen Rinzai, todo se realiza y ejecuta con disciplina, pero con suavidad, armonía y fluidez. No existe tensión ni exigencias distintas a los monasterios de otras tradiciones del Zen. En esta Sangha, se considera la experiencia del Kensho como fundamental y trascendental, evitando convertirla en una idea, un objetivo, una meta a lograr de cualquier manera, lo que la alejaría del Budismo. El Kensho existe y  es posible. Sin  el kensho no habría iluminación. Sin iluminación no habría Budismo ni Zen. Pero el deseo de lograrla, los esfuerzos requeridos, la lucha, el clima y ambiente para obtenerlo, no deben desvirtuar los elementos básicos del Budismo: la paciencia, generosidad y compasión. La iluminación también se  puede lograr con un justo querer, con métodos más suaves, no por eso menos efectivos. Se eliminan así  tensiones, sentimientos  y emociones exageradas, decepciones, frustraciones y desengaños. Evitando el adoptar una posición extrema: aquella que afirma ” sólo kensho” y la otra contraria,  “nada de kensho”.  Es semejante a tensar las cuerdas de un violín: si quedan muy tensas, los sonidos serán muy agudos y chillones. Si las cuerdas quedan sueltas y flojas, el sonido será desafinado y carente de brillo. Es  necesaria una tensión justa. Conseguir ese punto, ese balance, requiere de muchos ensayos, de tiempo, constancia y paciencia. Debemos cuidarnos de no convertir el deseo y el afán de iluminación en una meta –objetivo egótico, que puede resultar en una importante dificultad, un verdadero obstáculo. Un interés débil, convierte a esta práctica en algo sin impulso, insípido y aburrido, cuyos resultados  serán inciertos y difusos.  La práctica meditativa es un arte. Debemos aprender a tensar en la soltura y a soltar en la tensión. Las actitudes extremas se abandonan de ese modo. En esta comunidad, se realizan 2 períodos de entrenamiento o “Kessei”, de 100 días: Primavera de Abril a Julio y Otoño, de Septiembre a Diciembre. A mediados de Julio y hasta mediados de Septiembre, existe un período llamado “Open Space”, durante el cual se realizan concurridos encuentros, seminarios y talleres de Shiatsu, Yoga, entre otros. Durante Kessei, cada mes se realiza un Sesshin de 7 días. En los días regulares entre cada Sesshin, se realizan 3 sentadas en la mañana, 3 en la noche. La jornada de trabajo Zen o “samu”, es de 5 horas. 2 horas de estudio, reuniones formales e informales. A la Sangha de monjes y monjas, se unen  estudiantes laicos del Kessei, con lo que el grupo de residentes puede llegar a 30. Cada año dos o más monjes de Japón realizan estadías, Lamas Tibetanos y Roshis suelen llegar, dar alguna enseñanza  y compartir un almuerzo. La actividad durante todo el año es grande y permanente. Se considera como uno de los más importantes monasterios fuera de Japón.

VIDA EN EL MONASTERIO
PUESTOS Y TAREAS:

JOJU
Áreas del Monasterio cuyos oficiales son responsables por la administración y funcionamiento general.
SHIKARYO: director residente, responsable de todo el monasterio,
Establece las tareas diarias, preocupado de que todo se realicen con discreción, armonía, puntualidad y eficiencia.
FUSURYO: es el encargado de los aspectos contables, correspondencias, inscripciones, ventas de libros, incienso.
FUZUI: asistente, secretario del shikaryo y fusuryo
TENZORYO: realizada por un monje avanzado, usando las labores de preparar las comidas como práctica de zazen.
INJI: asistente del Roshi. Dirige y  controla el dokusan
ZOMU: encargado de la mantención física y de quipos del monasterio.
DONAI: Áreas del monasterio cuyos oficiales conducen las actividades relacionadas específicamente con el zendo.
TANTO: posición del Roshi, “cabeza del tan”, se sienta al inicio de la línea en el zendo.
JIKIJITSU: se ubica en frente del Roshi y es el líder del zendo, responsable por mantener la disciplina, alentar al grupo, durante todo el día debe mantener la intensidad de la práctica, el inicio y fin de cada zazen, kin hin y dirigir el canto del Teidai Denpo Busso No Myogo: nombres de Budas y Patriarcas del linaje Rinzai.
JOKEI: asistente del Jikijitsu. Enciende el altar, pone incienso y anuncia el inicio y el final del zazen del día golpeando el Han ubicado fuera del zendo. Ayuda, retira, lleva y trae sus cuencos. En el comedor dirige los Sutras antes y después de comer.
JISHA – RYO ocupa la posición contraria, en diagonal en el zendo a la posición del Jikijitsu. Correspondería al Bodhisattva Monju quién se encuentra en el altar central en el zendo. Se preocupa de la condición de los estudiantes, mostrando suavidad y calidez. Es el contrapeso a la estrictez del Jikijitsu. Se encarga de ubicar a los estudiantes en sus cuartos, asignar túnicas, cuidar si están enfermos o delicados.
DENSURYO: INO dirige los sutras y Dedicaciones, toca gongs en la Sala del Dharma durante el Servicio Matinal, Teisho, Ceremonias especiales.
El GYORIN, encargado del Mokugyo durante los Sutras, cuidar el altar principal y tocar campana del despertar. Luego debe activar el DENSHO: enorme gong que se encuentra a un costado del monasterio.
JUNKEI: 2 monjes o 2 estudiantes llevando el Keisaku, uno avanza de derecha a izquierda, el otro de izquierda a derecha. La “vara del despertar,” se da a quién lo solicita, mediante un Gassho antes y después de recibirlo.

EL ESTILO DAI BOSATSU
Eido Roshi cuenta, “fui ordenado en un Templo Rinzai y practiqué en un Monasterio Rinzai, tuve varios maestros, en especial bajo la guía de Soen Roshi, un maestro típicamente Zen Soshi. Luego de mi llegada a USA, estudie algunos años con Yasutani Roshi, quién tenía una formación Soto y que podemos considerarlo un maestro Zen Nyorai. Gracias a él conocí de manera profunda el Shobogenzo. En 1972 al recibir la Transmisión Dharma de Soen Roshi, creo que adopté ambos estilos Zen: Soshi y Nyorai. En 1976, cuando Dai Bosatsu fue inaugurado no existía entonces un estilo “DBZ” como tal. Lo que ahora consideramos nuestro estilo “DBZ” es el resultado de pulir y cultivar durante 23 años nuestra forma de vida y de práctica. Es necesario hacer notar que cada año nos visitan monjes de Japón trayendo un estilo “Zen Soshi” y, como una forma de perpetuar un cierto aspecto “Zen Nyorai”, estoy finalizando la traducción al inglés de la obra de Dogen. Lo que para muchos es el estilo “DBZ”, es el resultado de un esfuerzo combinado de Soen Roshi, Yasutani Roshi, mi propio aporte y el de Monjes Japoneses y Occidentales. Cuando se estableció DBZ yo era el único japonés  formado en ese país. Existía una gran brecha. Mis estudiante no tenían experiencia ni en leer y cantar Sutras, muchos menos en todos los elementos que se necesitan para funcionar un monasterio. La mayor parte de esa dificultades han sido superadas, y nuestra forma de hacer las cosas son ser consideradas como “Estilo DBZ.” En el Zen Soshi no se recita ni se canta Namu Dai Bosa.  Soen Roshi y mi persona adorábamos su entonación y profundo efecto espiritual, al punto de cantarlo de manera casi fanática. Esa energía y sentimiento espiritual se necesitaba para impregnar este lugar. Esa energía todavía se necesita y todavía requerimos gritar “MU” en el bosque y a las orillas del lago.

HAKUIN Y TOREI
Hakuin-Ekaku (1685-1768), quién restauró el Zen Rinzai en Japón en la era Tokugawa, Torei Enji (1685-1792) fue uno de sus grandes discípulos y poseedor de una extraordinaria inteligencia, realizando un serio y profundo estudio del koan. Recién había ingresado a Shouin-ji, cuando Hakuin le solicitó le asistiera en la preparación del Kido Roku, un texto de avanzados koanes del maestro Hsu-tang chih-yu (1185-1269). Torei solo tenía 23 años y había dominado las enseñanzas de los Patriarcas. Cinco años más tarde sufrió una seria enfermedad producida por el rigor de su práctica meditativa. Pensando que su vida no sería muy larga, se dedicó con esmero en escribir dos extensos volúmenes de la Inextinguible Lámpara del Budismo Zen, colosal tarea que solo le llevó 30 días. Extrañamente, al terminarla Torei intentó quemarla, acción que fue impedida Por el propio Hakuin considerando su valor  para los estudiantes de ese momento y del futuro. Ocho años tras su muerte, fue finalmente publicado gracias a la decisión de un estudiante laico, quién desobedeció el deseo de Torei de prohibir su aparición a la luz pública. En su forma original, la obra creativa de Hakuin acerca del koan,  se ha convertido  de verdad en una “lámpara de luz inextinguible” para las generaciones posteriores. Ordenó los episodios de los Patriarcas de tal manera que un estudiante Zen Rinzai pudiera seguir el mismo camino en la profundización de su mente Zen. Torei describe la historia del Árbol del Zen Rinzai, a partir del Buda mismo, hasta terminar en su maestro Hakuin. Debido a que la Transmisión se realizaba a partir de las experiencias entre maestros y discípulos, esta historia es la Esencia del Budismo Zen. De esta manera la continuidad de la Lámpara de Buda queda asegurada,  toda vez que esa condición puede volverse a dar entre otro maestro y otro discípulo. No se trata de una continuidad histórica, sino una serie de experiencias personales. La Tradición Rinzai está más allá de la historia, cada descripción no es un arreglo histórico de detalles de la vida de los Patriarcas, sino de registros  de situaciones particulares cada Patriarca logró en la  Realización. Cada Koan es un episodio de lo que sucedió, detalles de esa manifestación, es la Raíz de la Tradición Zen Rinzai, el origen y la historia, una serie de ordenados relatos de episodios individuales de iluminación.

HAKUI PRINCIPIOS PRÁCTICOS
Hakuin-Ekaku (1685-1768), quién restauró el Zen Rinzai en Japón en la era Tokugawa, tuvo en Torei Enji (1685-1792) a un gran discípulo quién tenía una extraordinaria inteligencia y que realizó un serio y profundo estudio del koan. Recién había ingresado a Shouin-ji, cuando Hakuin le solicitó le asistiera en la preparación del Kido Roku, registro de avanzados koanes del maestro Hsu-tang chih-yu (1185-1269). Torei solo tenía 23 años y había dominado las enseñanzas de los Patriarcas. Cinco años más tarde sufrió una seria enfermedad producida por el rigor de su práctica meditativa. Pensando que su vida no sería muy larga, se dedicó con esmero en escribir dos volúmenes de la Historia de la Inextinguible Lámpara del Budismo Zen (Shumon-mujinto-ron). Tarea colosal que solo le llevó 30 días. Sorprendentemente, una vez terminada la obra, Torei intentó quemarla. Hakuin impidió esta acción considerando el valor para los estudiantes de ese momento y del futuro. No obstante la prohibición del autor de abrir este libro en público, en 1800, ocho años después de la muerte de Torei fue publicada. El mundo tiene la fortuna de conocer esta obra, gracias a la decisión de un estudiante laico de darla a conocer. El trabajo creativo de Hakuin acerca del estudio del koan en su forma original, se convirtió de verdad en una “lámpara de luz inextinguible” para las generaciones posteriores. Los Patriarcas enseñaron desde el punto de vista de la verdad del Primer principio (dai ichi gitai), Torei lo hizo a partir de la verdad del Segundo principio (dai nigi tai). Ordenó los episodios de los Patriarcas de acuerdo a los procedimientos del estudio del Zen, desde el inicio hasta el final del logro de a Realidad, de tal manera que el estudiante Zen Rinzai podía seguir el mismo sendero que los Patriarcas recorrieron para la profundización de su mente Zen.

RAÍCES DE LA TRADICIÓN ZEN DE HAKUIN
Torei describe la historia del Árbol del Zen Rinzai, partiendo de Buda hasta terminar en su maestro Hakuin. Esta historia es la Esencia del Budismo Zen, debido a que esta transmisión ha sido Realizada a partir de las experiencias entre maestros y discípulos.
La continuidad de la Lámpara de Buda puede descontinuarse ya que esa condición puede volverse a dar entre otro maestro y otro discípulo. Por tanto se puede decir que no existe una continuidad histórica en la Transmisión Zen. La Tradición Rinzai está en gran medida más allá de la historia, esto se debe a que cada descripción no es un arreglo histórico de detalles de la vida de los Patriarcas. Se trata más bien de registros de situaciones particulares en la que cada Patriarca ha logrado la Realización. Cada caso es un Koan, un episodio de lo que sucedió y detalles completos de esa manifestación.

CONFIANZA PERSONAL Y PRÁCTICA
Trata de la preparación para el estudiante que se inicia en el estudio del koan: confianza personal o “sinshu”. Torei dice, “la persona que desea alcanzar el sendero del Zen, debe poseer desde el inicio una gran base de confianza en si mismo, “Dai-shin-kon”: confianza y fe en la existencia en cada cual de una naturaleza e infinita sabiduría que todos los Budas han demostrado poseer. Esa seguridad y confianza no es ni pequeña ni grande. Todos pueden lograrlo sin importar si es sabio o tonto.  Mediante un proceso de purificación mental superando altos y bajos, llegará el momento en el que todos sus esfuerzos se verán coronado y la naturaleza Búdica se manifestará a él, no necesitando más utilizar sus juicios y nociones intelectuales. Esa confianza y seguridad requiere de un maestro Zen para pasar la Puertas o Barreras puestas por los Patriarcas, de lo contrario se perderá y extraviará. Se requiere todavía perfeccionar y mejorar la forma de encarar la vida, de acuerdo a cada situación y estilo personal. Por eso es fundamental, indispensable y una condición determinante si esa persona aspira a dirigir a otros en su práctica. Se requiere, así mismo, de una auténtica Transmisión del Dharma para entregar La Lámpara de la Luz a sus estudiantes y no monopolizarla para sí Mismo. Torei recomienda el estudio completo de los koanes.

VOTOS DEL BODHISATTVA DE TOREI
Tomar lo Votos del Bodhisattva o “bosatu-no-seigan”, es la mejor manera de iniciarnos en el estudio del Zen. Al no tomar los Votos, paso indispensable en el Budismo Mahayana, el Zen se convierte en algo personal, auto centrado y egoísta. Torei dice, “luego de alcanzar la auto confianza, seguridad y fe, el estudiante debería tomar los Votos y no abandonar su práctica y estudio hasta haber completado todo su proceso. No tener una mente perezosa y floja, en especial, aduciendo que este estudio es muy largo y difícil. No ser seducido ni controlado por otra forma de estudios Budistas, aún a riesgo de irse al infierno por esa decisión. No sentirse satisfecho con un avance limitado y con una experiencia  Satori superficial, ya que ella encubre una condición de Confusión Maligna. Es preciso practicar hasta completar este estudio y  continuar todavía más allá.

SUTRA: VOTOS DEL BODHISATTVA
“Cuando yo, un estudiante del Dharma miro la forma real del Universo. Todo es manifestación impecable de la misteriosa verdad del Tathagata. En cualquier suceso,
en cualquier momento y cualquier lugar, nada puede ser sino la maravillosa Revelación de su Gloriosa Luz. Esta realización hace que  nuestros patriarcas y virtuosos maestros Zen extiendan sus tiernos cuidados y adoración hacia los seres como las bestias y los pájaros. Esta realización nos enseña que nuestros diarios alimentos y bebidas ropas y comodidades, son la tibia carne y sangre de la piadosa encarnación de Buda. ¿Quién puede ser irrespetuoso y desagradecido aún ante las cosas sin mayor sentido, por no decir ante el hombre? Aunque el pueda parecernos tonto o loco seamos cálidos y compasivos con él. Aún si se volviese en contra nuestra, abusara y nos persiguiera,
Reverenciémosle con palabras humildes convencidos de que es el avatar piados de Buda quién nos advierte para emanciparnos del mal karma producido y acumulado en nosotros por nuestras confusiones y apegos egoístas a través de innumerables ciclos de kalpas, así en cada momento de nuestro pensamiento crecerá una flor de loto, y cada flor de loto revelara a Buda, esos Budas glorificarán a Sukhavati, la tierra Pura, en todo momento y lugar. Extendamos esta mente por todo el Universo. Así, nosotros junto a todos los seres sintientes, podremos alcanzar la plenitud en la Sabiduría de Buda.

ESTADO DE CONFUSION MALIGNO

Torei habla del peligroso estado de enfermedad o malignidad que suele ocurrir durante el estudio del koan. Esta condición mental se conoce como Genkyu o makyo y señala, entre otros el zenkyokukai, en el que estudiante se pone en guarda, protegiéndose de sentir y experimentar cualquier estado desagradable o molesto. Solo desea sentirse feliz, relajado y sin preocupación alguna. No logra ver que esos estado son, en esencia pura ilusión. Es por esto que los momentos de dicha, expansión y exaltación producidas por el zazen se han considerado peligrosos. Considerar que todas la cosas, siendo “vacías” no merecen nuestra atención, tomar las diferencias como “iguales”, creer que este cuerpo es “perfecto”, etc. Sin embargo, debemos reconocer que ocurren en estados medios o avanzados de meditación, lo que nos lleva a entender que an algún momento desaparecerán.
VERDADERO DARNOS CUENTA DE LA REALIDAD

Una auténtica evidencia de la Realidad o Jisshu, constituye el centro de la práctica koan y ocurre cuando ella ha llegado a un momento de máxima tensión y madurez. La expresión “taigo” o “gran despertar” solo es posible en medio de un gran momento de oscuridad o “gran masa de duda” o “taigi”. Torei enfatiza la necesidad de contar con un maestro auténtico y de gran entrenamiento Zen, luego de vivir una gran experiencia de despertar. No tener uno cerca y estudiar bajo su guía, puede llevar al estudiante a caer en una condición de “auto-complacencia”. Recomienda acercarse a un verdadero maestro, luego de vivir una experiencia de kensho. Así podrá remover toda la confusión que permanece todavía en él. Esto ha sucedido con casi todos los maestros a lo largo de la historia. Se trata de un proceso de dos vías:
1. Darnos cuenta de la “confusión en medio de la comprensión”,
2. Darnos cuenta de la “comprensión en medio de la confusión”.
Estudiar bajo la guía de un buen maestro y continuar con una buena práctica, ha sido desde siempre, el mejor medio de avanzar en la realización espiritual.
Aunque se haya alcanzado el Satori, centro y objetivo del estudio koan, se considera solo una etapa, un punto medio, a partir del cual se inicia el verdadero proceso del estudio Zen.
PASAR LAS BARRERA DE LOS PATRIARCAS

Es necesario investigar la condición del Satori, usando como modelo el espejo de
Buda y los Patriarcas. La Practica del Koan Zen permite profundizar nuestra comprensión de la Realidad usando las huellas dejas por ellos. En eso consiste la
Tradición del Zen Rinzai. Esto ha permitido mantener Encendida la Lámpara del Dharma, gracias a ese Sistema Sistematizado por Hakuin al verificar la declinación de la Tradición Rinzai. Hakuin criticó duramente a los practicantes del “solo sentarse,” o “shikantaza.”, a los que llamó, “pobres monjes ciegos que viven en la nada.”
El  estudiante Zen debe asumir respecto del koan la misma actitud de Torei.
Se recomienda mostrar el estado de comprensión de la Naturaleza Original o Realidad usando para ese examen una manera suficientemente clara. De manera precisa, Torei afirma que el Koan no debe ser el propósito final del estudio del Zen sino utilizar la comprensión  de la naturaleza Original lograda con el Koan para verificar que esa Naturaleza Original sea suficientemente clara.
Para llevar al estudiante a la Realización Final, Hakuin clasificó y ordenó los Koanes de un modo efectivo. Se ha dicho que no existe documento o forma abierta de esa clasificación, usándola y trasmitiéndola de manera secreta.
En las entrevistas privadas o Dokusan, existen dos estilos o sistemas: Inzan y Takuyu.
Las diferencias entre esas dos escuelas son matices formales. Una enfatiza la esencia, velocidad, espontaneidad y dinamismo. La otra es detallista, cada caso se estudia línea por línea, palabra por palabra.
NO APEGARSE A LO ÚLTIMO

Todavía el estudiante debe superar una etapa final: la total negación de todo lo que ha logrado y experimentado anteriormente. El  progreso cuantitativo de lo recorrido debe abandonarse tras un salto hacia una realidad cualitativa completamente nueva y diferente. El koan 46 del Mumonkan plantea esta situación, “Un hombre en lo alto de un poste de 30 metros debe dar un paso hacia adelante.”Torei dice, este es el camino del no apego, se ha llamado “lo que ningún patriarca ha nunca trasmitido antes, aquello que solo se trasmite de uno al otro. No es algo transmisible de manera directa, sino a través de una experiencia existencial. Por lo tanto, el camino recorrido por el sistema del Koan no se trata de un objeto de estudio de las huellas de los Patriarcas sino de la Realidad del Patriarca mismo. El estudiante no debe seguir la sombra de la Realidad. Por el contrario, después de todo él debe dar un salto fuera de la transmisión tradicional. Ese debe ser el significado del pequeño camino del no-apego.
VIVIR UNA VIDA ORDINARIA.

Quién ha completado su estudio debe estar libre de toda tradición, volver hacia
Si mismo para llevar una vida auténtica. Su vida ordinaria debe ser la continuidad
De la correcta Meditación. Bodhidharma decía, “Existe muchos que han logrado
El Camino de Buda, pero son muy pocos los que la practican. Más aún, esta práctica debería no dejar huella alguna. Torei llama a esta clase de vida, “Usar la Sabiduría más allá de toda escala o medida. Debido a que nadie conoce su Santidad.

TRANSMISION DHARMA: LA TÚNICA, EL CUENCO Y EL BASTÓN.
EIDO ROSHI: TEISHO DOGEN SHOBOGENZO ZUIMONKI.:
“Así lo he escuchado” por Kuon Ejo Zenji.
El 31 de Diciembre de 1237 Dogen invito a Ejo  de 39 años, dos años mayor que su
Maestro, a ocupar la posición de Shuso en el Templo Kosho – ji, en las afueras de Kyoto. Luego de una charla informal, Dogen entrego a Ejo el “espanta moscas” y le autorizo para dar  su Teisho a la Sangha. Esa Fue la primera vez que la posición de Shuso fue entregada en el Kosho-ji, el Templo original que Dogen estableció, luego de su regreso de China. De esa enseñanza, un punto importante fueron sus palabras,”hoy día oficialmente he designado a Ejo para que ocupe la posición de Shuso y le he pedido que de un Teisho. No se preocupen por la pequeñez de la Sangha o por el hecho de que se trate de un Primer Teisho. La Sangha que acompaño a Funnyo Zensho Zenji no eran sino seis o siete monjes. Yakusan tuvo menos de diez discípulos bajo su guía. Sin embargo esos pocos monjes se entregaban completamente al Dharma de Buda. Templos con ese tipo de integrantes se consideran “Templos Florecientes”. Ejo fue un devoto estudiante de Dogen. Cada vez que su maestro daba una enseñanza, la recordaba detalladamente y guardaba una copia de cada una de ellas. Quinientos años después de la muerte de Dogen y de Ejo, fue descubierto este manuscrito. Se trata de un libro breve, mucho menos complejo y difícil que el Shobogenzo.Se dice que Ejo aunque su comprensión del Budismo era comparable a la de su maestro, no obstante de creyó que careció de un elevado samadhi e insight. Para su primer Teisho  uso como texto el koan “Tres libras de lino” de Tozan. Volviendo al presente, les contare que veinte años atrás, la ceremonia de transmisión del Dharma se llevo a cabo un día 15 de Septiembre de 1972, en Zendo Shobo-ji, Manhattan. Soen Roshi dijo, “A fin de evitar confusiones  estamos aquí en esta ceremonia. Entre usted y yo no tenemos nada que hacer ni que decir. Pero para los demás, aquellos que están afuera, es necesario que lo reconozca públicamente como mi sucesor Dharma.”Hasta ese momento me negaba a ser considerado para dicha condición y tener una ceremonia publica. Soen Roshi me dijo,”Usted no comprende. No se trata de que le guste o no le guste. Tampoco se trata de lo que quiero o no quiero. No piense acerca de “ESTO” en ese nivel. Se trata de la inevitabilidad del Dharma. Entre usted y yo no hay nada más que hacer. Mantendremos cerradas nuestras bocas. Tal vez yo muera antes que usted, y eso es todo. Pero los estudiantes no deben sentirse confundidos. Por lo tanto es necesario realizar esta ceremonia públicamente. Le respondí “soy muy joven aun, tengo tan solo 40 años. El me respondió, “Mire, Soyen Shaku se convirtió en sucesor Dharma de su maestro a los 33 años. No tiene nada que ver con la edad”. Luego agrego,”Estoy en Norteamérica. Como puede ver  no tiene nada que ver con el lugar geográfico”. De esta manera, la responsabilidad del Linaje de Hakuin, Torei, Gempo, Soen me fue transmitida en Shobo-ji. Todavía me cuesta entender que hayan pasado veinte años desde esos momentos. Es por eso que tendremos luego la ceremonia con Junpo, mi primer sucesor Dharma. La transmisión es de “mente a mente”, pero para los estudiantes promedios no existen formas ni medios para discernir lo verdadero de lo falso, tal vez por eso la confusión pueda ocurrir. Conversaciones frívolas, chismes, rumores, veladas criticas sucederán. Para evitar confusiones e incomprensiones  de ahora en adelante haré lo que Soen Roshi hizo conmigo veinte años atrás. Algunos se preguntaran si Junpo es
adecuado para ser sucesor Dharma. Les pido que no pongan sus mentes en asuntos que no lograran entender. No ponga “ESTO” en un nivel “apropiado – inapropiado”. Desde mi designación hasta ahora han transcurrido veinte años. De 40 a los 60. ¿Qué diferencia existe entre “ESTO” y “el sol sale por el Este y se pone en el Oeste? Todavía no me voy a retirar. Mi trabajo Dharma se inicia el final de este Sesshin de 10 días. He entregado mi vida entera al Dharma y continuare hasta que mi cuerpo físico se desintegre, y aun después de que eso suceda. Días atrás fue mi cumpleaños. Recibí muchas tarjetas y regalos, una cena, torta y muchos saludos. Todo esto lo agradezco. Sin embargo, si ustedes de verdad han entendido lo que por mas de treinta años he estado  enseñando, sin han logrado obtener una verdadera comprensión, un insight verdadero y pueden llegar a ser un sucesor Dharma, ese seria el mejor regalo, el mejor presente. Los que no, no podrán entender. Dogen dijo,”Hoy he designado oficialmente a Ejo para que ocupe el lugar del monje Principal (Shuso) y le he pedido que de un Teisho. No permitan que la pequeñez de esta sangha los asuste. Cuando Sanghas pequeñas se dedican por entero al Dharma, tal como se dijo, pueden merecidamente llamarse “un templo, una sangha floreciente”. En este sentido, Dai Bosatsu Zendo todavía no puede ser considerado “floreciente”.Hoy tenemos 60 personas participando en este Gran Sesshin de diez días. Muchos están tratando de entregar lo mejor de si mismos al  Dharma, pero todavía no lo han conseguido a plenitud. La razón por la que aquí enfatizamos la generosidad, se debe a que gran parte de lo que nos hace sufrir, se debe al apego, El dar es la practica del “desapego”. El entregarse al Dharma no es un objetivo fácil de alcanzar. Por eso iniciamos el camino tratando de dar aquello que mas nos cuesta, a lo que estamos mas adheridos, apegados. Esa es la correcta forma de practicar el desapego. Si entendemos esto y lo llevamos a  nuestras vidas, nuestra mente se pacificara y entenderemos “nada que realizar, nada que dar, nada que recibir”. Algunos piensan, “no tengo dinero, ¿puedo asistir gratis a un sesshin?” Gempo Roshi decía,”Solo aquello que se da con esfuerzo, con dolor y pagando da Frutos”. Este principio opera igual durante el Sesshin. Si nos entregamos a el, el se entrega a nosotros. Mientras mas entregues, más recibes. Cuando esta forma de practica es compartida, es la forma en que nos reunimos, trabajamos, meditamos, cuando cada uno asume esa actitud, entonces, solo entonces podemos afirmar, “Dai Bosatsu Zendo esta floreciente”.Ser una estudiante Dharma no es simplemente vestir una túnica y un rakusu. Esa condición le pide entregarse completamente al Dharma, tiempo completo, por toda la vida. Gempo Roshi solía decir, “Debe decirle a ustedes, desde el fondo de mi corazón que si tienen miedo de morir en el cojín, me atrevo a decir que están lejos de pertenecer al Budismo Zen. Si no son capaces de comprender esta relación Dharma, no puedo considerarlos mis estudiantes. Véanlo de esta manera: no existe un mañana. Cada zazen es un ultimo zazen”. Ahora el nuevo Shuso, decía Dogen, no subestime ni sobre estime sus habilidades. Muchos estudiantes tienen ojos que disciernen y ven con claridad. Con esta indicación puede dar su Teisho sobre las “Tres libras de lino” de Tozan. En el texto original, Dogen no dice,”No sobrestime sus habilidades”. Este es un consejo creativo que le doy a Junpo. Confió en sus habilidades y en que somos buenos compañeros en el Dharma. Mientras el Zen se “americanice” no permitiré que esta modernización se haga de manera abrupta y rápida. Entonces Dogen descendió de su plataforma. Cuando digo “descenderé de “ESTE” asiento,” muchos de ustedes pensaran que esta plataforma es “ESTE” asiento. Pero el verdadero significado de “ESTE” asiento no esta limitado a la Sala del Dharma de Dai Bosatsu Zendo. “ESTE” asiento es el lugar bajo el árbol Bodhi que Buda utilizo en India.  “ESTE” asiento es Moisés en las montañas. “ESTE” asiento es el cojín de ustedes en este Monasterio. “ESTE” asiento transciende tiempo y espacio. “ESTE” asiento es de verdad  el asiento  de la Infinita Dimensión Universal. Cuando el gran tambor fue golpeado, Ejo levanto el mosquitero e inicio se Primer Teisho en el Templo Kosho-ji. Lo crean o no, “puedo escuchar el sonido de ese tambor” En realidad, todos los presentes pueden también escucharlo. Escuchen el viento sobre nuestro lago. Puedo escuchar el Teisho de Ejo, y ustedes también pueden escucharlo. ¿Enigmático? ¿Misterioso? Si así lo creen, deben seguir meditando. Nada de enigmático ni Misterioso. Sigan puliendo sus mentes. Con anhelante y dichosa expectativa aguardaremos el día para escuchar el Primer Teisho de Junpo. El tiene ahora cincuenta años de edad. El 10 de Octubre de 1992,  en la clausura del Sesshin de diez días “”Viento Dorado,”, el Rev. Junpo Kando Denis Kelly recibió la Transmisión Dharma en una muy concurrida ceremonia en Dai Bosatsu Zendo. Junpo – Shi es el Primer Sucesor Dharma de Eido Roshi. Esta ceremonia fue similar a la que, veinte años antes sucedió, cuando Soen Nakagawa dio la transmisión a Eido Shimano en el Shobo-ji, Manhattan, New York. Junpo llego vestido como monje peregrino, pies descalzos, amplio sombrero de paja. Fue confrontado con Cinco Barreras, cinco koanes originales presentados por monjes y monjas, los que Junpo debió pasar. La última barrera se realizo con Junpo y Eido Roshi frente a frente, al lado del Altar Principal. Superada esta barrera final, asistidos por Aiho – san Yakuso Shimano, Eido Roshi entrego el Nyoi, la Túnica, el Cuenco y una caligrafía como símbolos formales de la transmisión del Dharma. Durante la segunda parte de la ceremonia, los cinco monjes cantaron  El Gran Dharani de la Compasión, y la Sangha recito el Tedai Denpo del Linaje, en tanto Junpo-shi y Eido Roshi hacían  postraciones  a todos los Budas, Bodhisattvas y Patriarcas. Junpo – shi, como se le llamara durante el año de transición, dio su primer Teisho: “Buda levanta la flor,” Caso 6 del Mumonkan. La ceremonia concluyó con los Cuatro Grandes Votos. El grupo de más de cien  personas, disfrutó de un delicioso almuerzo.