Una Pausa Para Observar

Me siento a mirar lo que ha sido mi  vida, buscando un momento entre el ir y venir del día a día. Quisiera reflexionar sobre elementos que han sido motivo de  búsqueda, inquietud de vivr.

Que es lo que estado buscando?

No tengo claridad sobre ello.

Increíblemente y pese a tener una evidente sensación de haber estado buscando algo con un firme propósito, me siento a mirar y no puedo ver.

Solo encuentro conceptos generales que no puedo plasmar en un claro recuerdo, y menos  en una foto o impresión.

Libre de juicios o análisis, intento liberar mis pensamientos como para no interferir y dejar salir lo que debería estar ahí,  a flor de piel; lo que quería lograr, lo que quería tener o en donde quería estar.

Pero nada brota, nada limpio sale de mi mente mas que conceptos amorfos formados por mi propio pensamiento.

No es amnesia lo que tengo, puedo ver claramente mi niñez, mi juventud, mi vida como padre y esposo, vivencias, conversaciones y meditaciones.

Me pruebo y mi memoria es particularmente clara cuando necesita recurrir a conceptos profesionales o caseros, cotidianos.

Pero y lo que creía era primordial? Lo que necesitaba para ser bueno, lo que me ayudaría a ser dichoso, manso, humilde, sabio, libre?

Acaso la búsqueda espiritual o filosófica o como le quieran llamar no produce cambios que nos llevan a la verdad, la libertad, la sabiduría y la iluminación? Y esos cambios no deberían ser tangibles?. Por ejemplo, si yo necesito preparar un mortero, recurro al conocimiento “almacenado” (nótese que palabra tan tangible), y hago la mezcla correcta de cemento, arena y agua. Y así con todo lo necesario para desenvolver nuestra vida.

Busco y no hay nada, solo mentiras, inventos adaptados a mis deseos, todo lo necesario para satisfacer mi seguridad, mi ego, mi ambición. Que simple mentira, que disfraz tan apropiado. Quizás por eso no puedo encontrar lo que si tuviera, podría palpar, usar.

Hoy me encuentro confundido.  Es la confusión del que pensaba que hacia algo y de repente encuentra que no hay nada, como si hubiese estado construyendo una casa y de pronto, cansado de trabajar, para a mirar la obra y resulta que no hay nada.

Yo Pensaba que la libertad debía ser estar libre de todo (religiones, creencias, filosofías, trancas varias etc). Que para alcanzar la libertad había que estar inmaculado, libre de culpa, enojo, ambición, dudas, miedos. Que con la libertad se podía llegar finalmente a la iluminación y que esta,  era un estado puro con  total ausencia de todas esas emociones defectuosas. Y finalmente la dicha y paz infinita de este ser que esta permanentemente libre de todos estos males, un hombre distinto y nuevo.

Pero intento observar y me encuentro con conceptos míos, ya sea que los compre o los desarrolle, pero míos de principio a fin, adaptados a mis deseos, exactos a mi comodidad.

Intento usar lo tangible de esto y no puedo.

Me pareciera ver que lo libre no es la ausencia permanente si no, mas bien la capacidad de poder para, observar (lo que hay y lo que no hay) sin juicio. No se transforma en alguien diferente eternamente paciente, nunca enojado etc etc. Si no en alguien que se detiene y que puede observar.

Y la honestidad? Yo pensaba que era honesto, pero eso honestidad solo me dejar ver algunas cosas, es solo “mi honestidad”. La honestidad no debe funcionar en una sola dirección, porque no juzga.

Pero este no tener, no encontrar, es la revelación de la mentira, una puerta a lo nuevo, la puerta de salida de una cueva repleta de mentiras, invenciones, la cueva que en verdad es una cloaca con apariencia de SPA.

Afuera de la cueva no se (no quiero seguir especulando que para eso hay una cueva) a donde ir.

Lo que sea, vengo con  olor a podrido y seguro hay que trabajar para sacárselo.

Y con mucho más entusiasmo y pasión.