APERTURA DIMENSIONAL

Se está aludiendo a la posibilidad –y conveniencia- de posicionarse por sobre nuestra estructura intelectiva-emotiva, así “elevando” nuestra consciencia muy por encima de nuestra problemática diaria ora sencilla, ora irresoluble.

También se afirma que nuestra mente individuada tiene precisamente tal aptitud, en virtud de su esencia atemporal, es decir, de su naturaleza sobrenatural, cósmica.

En tal contexto, se señala la posibilidad real de observarse a sí mismo desde una perspectiva eterna, inefable, acaso purísima.

¿Cuanta veracidad podría haber en esto?

Cuando aludimos al Universo, visualizamos galaxias, súper-novas, agujeros negros, infinito espacio intergaláctico, la Vía Láctea y, dentro de ésta, a nuestro diminuto planeta Tierra y nosotros deambulando sobre ella.

Esto es así, pero… solamente en el plano tridimensional.

Ni bien consideremos que hace 4 mil millones de años nuestro planeta comenzó a formarse, nos obliga a rendirnos ante la evidencia que ésta realidad terrena provino de otro lado, generada (tal como ocurrió, pues aquí estamos) desde algún nivel causal de orden superior. En términos matemáticos, todo esto es pura y exclusiva derivación.

Por elemental conocimiento de las matemáticas, sabemos que derivación es el paso –“pórtico”- de una dimensión superior a otra un grado inferior. Lo notorio aquí  es que la dimensión superior nunca “desaparece”, pues tan solo se “re-expresa” en un nivel inferior, “bajando” como si en cascada interminable.

¿Hay, entonces, coexistencia interactiva entre distintas dimensiones?

Dicho más íntimamente, ¿vivimos inmersos en distintos niveles de existencia al mismo tiempo?

La respuesta sería doblemente afirmativa: Por un lado, no hay otra realidad que esa, pues éste planeta – y nosotros en él – precisamente cobramos existencia por virtud esa secuenciación dimensional en acción. Más aún, hasta podríamos afirmar que somos nada más que una secuenciación dimensional, o, mejor dicho, nuestra existencia es una expresión polinómica multidimensional.

¿Será esto así? Veamos:

Bajo el frenesí de la vida ciudadana, donde tiempo y espacio son rigurosos (casi siempre apurados y pocas veces llegando a tiempo), nos resulta difícil asimilar que, en una cuarta dimensión, tiempo y espacio son relativos (Teoría de la Relatividad).

Más arduo aún resulta considerar que en la quinta dimensión tiempo y espacio sonabstracciones, toda existencia es un translúcido “ramillete” de cuerdas energéticas (Teoría de las Cuerdas). Ya en la sexta dimensión, los físicos cuánticos postulan que tiempo y espacio tampoco existen, y toda existencia es un “compacto” de infinitésimas partículas energéticas ni siquiera ligadas a “cuerdas”, sino que cada una es inteligente por sí misma, vinculándosedesde dentro con cualquier otra partícula, un fenómeno misterioso que la Física Quántica denomina Entanglement o “hechizamiento”.

Aunque con una tardanza de dos mil años, la ciencia actual más avanzada – la Física Quántica – logró coincidir con el galileo Jesús, quien, con sus propias palabras, aseveraba que: El Reino de los Cielos mora dentro de cada uno de vosotros…

Pues bien, si toda existencia está interconectada on line con cualquier otro tipo de existencia a través de una “inteligencia primigenia” implícita en cada infinitésima parte de todo lo existente, el aspecto “Qué” estaría dilucidado, pero no así el “Cómo”, cuestión que hace surgir un profundo cuestionamiento:

¿Cómo será la esencia de ese “hechizo cósmico” que mantiene hermanadas a partículas situadas en muy diversos rincones del infinito Universo?

¿Cómo será la fuerza cohesiva que sostiene a la Realidad Universal – es decir, a La Creación – danzando eternamente como si un ballet armónico y perfecto?

Y entre los humanos,

¿Cómo será esa “nostalgia cósmica” de cada parte con respecto a la Totalidad, de la cual está disgregada como si en exilio? O, del mismo modo, ¿Cómo reaccionaría cualquier parte dispersa ante la proximidad de otra parte igualmente dispersa, siendo que ambas están hermanadas por el vínculo de sus esencias?

Muchos no hallan palabras para describir a todos estos “Cómo” inherentes a tan insondable fuerza cohesiva.

Otros sólo atinan a llamarla “Amor”.

1 comment for “APERTURA DIMENSIONAL

  1. Roman
    22 Agosto 2010 at 23:37 pm

    La palabra amor esta tan manoseada, como asi la palabra dios, y como muy pocos realmente la conocen.(no lo que digo es lo que me crea, sino lo que hago es lo que me define) Sinceramente quiero establecerme en esa dimensión, siento que lo necesitamos, tantas heridas que curar, tanto que trabajar en uno mismo para cultivar una semilla de exelentes frutos, ya no hay necesidad de esperar disculpas, perdones o arrepentimientos de otros, esperemos que con sus acciones demuestren el cambio en ellos mismos y veamos la cohesión establecida en la tierra; uniendo mente y corazón, se llegará a esa verdadera palabra y vivirla plenamente; seamos espontáneos, los quiero y estimo a todos mis hermanos de la tierra, hermoso planeta.

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