ACERCA DE LA LIBERTAD

Querido y estimado amigo:

Dentro de cinco horas jugara la selección de tu país contra Honduras por las eliminatorias de la copa del mundo, pero no es de futbol sobre lo que deseo que indaguemos juntos, sino sobre aquello que llamamos libertad.

Como seres humanos hemos construido no solo el mundo psicológico que llevamos a cuesta, sino que también la sociedad que tenemos y que padecemos. Dentro de esa construcción psicológica hemos desplegado, hecho nacer y desarrollado, todo tipo de dependencia y apegos. Nuestra consideración es que dicha esclavitud debe ser combatida y como tal, la pasamos a ver como enemigo al que hay que eliminar de cualquier forma o manera, vale decir, todo vale para hacer desaparecer al enemigo esclavista.

Creemos que algo o alguien nos esclaviza y ese algo o alguien pasa a ser el enemigo a combatir. Secreta, disimulada o abiertamente, empezamos a proyectar y a desplegar todo tipo de artillería psicológica ofensiva y defensiva para combatir al supuesto enemigo; y en ello se nos va la vida. Nosotros creamos el apego a las cosas o a las personas, y después vemos como enemigas nuestras, a las cosas y a las personas, de forma que terminamos cercados, envueltos y encandilados, en una guerra donde el único enemigo real es, nuestra imaginación temerosa, lo que significa que jamás existió enemigo alguno, excepto nuestra propia ignorancia que proyecto, realizo, dio nacimiento y alimento la dependencia que termino por esclavizarnos.

Estimado amigo, no son las cosas o las personas quienes nos tienen atado, es simplemente la ausencia de comprensión lucida que nos revela que ni las cosas ni las personas hicieron algo para esclavizarnos sino que fue nuestro temor quien nos arrastro a dicho calabozo del cual ahora deseamos salir luchando contra las personas o las cosas ¿de que manera ganaremos esta guerra cuando la estamos luchando contra un enemigo que no existe excepto en nuestra auto-consideración? ¿Es realmente necesaria dicha lucha o basta con ver que nada exterior nos ata a excepción que nosotros lo elijamos voluntariamente como baúl psicológico donde depositar por un momento nuestra falta de confianza en nosotros mismos? En vez de luchar, confrontar y combatir a nuestras dependencias (en una lucha estéril) no seria más cuerdo, sano y sensato ¿ver que creamos dependencias con la única finalidad de buscar seguridad? Buscamos seguridad al creer que pertenecemos a algo o que algo nos pertenece.

La introducción de esta carta hacia mención al partido de futbol de la selección de tu país contra Honduras ¿te sentaras frente al televisor y sufrirás o te alegraras si tu equipo gana o pierde? El nacionalismo querido amigo es de las más ignorantes dependencias que tenemos, por todo lo que el nacionalismo ha provocado en el mundo, guerras, desdichas, persecuciones, derramamiento de sangre pero ¿Qué harás para liberarte de la esclavitud del nacionalismo? ¿Le declararas la guerra psicológica a tu patria por ser la culpable de tu nacionalismo? ¿Te pondrás a luchar contra tu patria insultándola, maldiciéndola o yéndote  a vivir a otro país como forma de escape físico de tu dependencia psicológica?

Como veras querido amigo no son las personas, los símbolos ni las cosas quienes nos atan y esclavizan. Solo nos ata, esclaviza y somete el temor a “no pertenecer” y a que “no nos pertenezcan”. Pertenecemos a un país y el país nos pertenece, pertenecemos a una organización y la organización nos pertenece, pertenecemos a un circulo de amigos y ellos nos pertenecen, poseemos una casa y ella nos posee a nosotros. Como puedes ver toda la esclavitud de la cual nos queremos liberar no  contiene enemigo alguno ni consiste en declarar una guerra a nada ni a nadie porque simplemente consiste en comprender que no necesitamos que nada nos pertenezca ni existe el que nosotros pertenezcamos a algo o alguien. Cuando vemos las cosas así, las cosas y las personas solo existen para compartir y disfrutarlas.

Estimado, debe se de los pocos, sino el único amigo, que es familiar de un cardenal y de una chorrera de obispos y sacerdotes. Hemos conversado por horas acerca del peso de la educación familiar y el asentamiento en tu mente del más profundo dogma católico y como ello se a convertido en un lastre para poder ver y vivir la vida libremente, de modo que la pregunta que nos impele es ¿Qué harás entonces? ¿Renegaras de tu familia y te alejaras de ella por ser los enemigos esclavistas o simplemente liberaras las amarras que te atan a los dogmas psicológicos que te esclavizan y compartirás con tu familia el partido que comenzara dentro de cuatro horas?

Hermano: Un eterno abrazo.