MENTE INTELECTUAL – MENTE PERCEPTIVA

Por el Doctor: Martin Campobassi

Psicólogo Lacaniano…
Debería hacer un trabajo dentro del psicoanálisis y el zen, exclusivamente sobre el chiste. Hay un artículo de freud sobre el chiste y su relación al inconciente.
Pero el zen esta también plagado de chistes, tal ves diferentes a los de Occidente, con otra gramática, más espontáneo, si es correcto el término.
¿Hay herramienta mas excelsa para saltar de la lógica lineal del intelecto que el chiste?, produce un quiebre, crea misterio, sorprende al que lo escucha, lo descoloca, lo pone en un estado de atención, ya que sabe que si se pierde algo pierde su resolución y por ende su comprensión, desarma al yo, lo expone , y como no puede anticiparse , solo esperar el final lo pone en un hermoso estado de vulnerabilidad , ni hablar que nos da alegría y nos provoca bienestar .
Ahora que el madero de la intelectualidad se consumió, y solo las cenizas dan cuenta de que existió, (aclaro, no me hago el trascendido, eso esta y su mecanismo esta intacto, solo que se en lo mas intimo que es solo una parte y de ninguna manera el todo, y si estoy lucido y no caigo en viejos errores y esquemas pasados observo que es una pinza para desenroscar o enroscar una tuerca, y totalmente inútil para otro quehacer que para el que le fue asignado.
Y a su vez comprendo que la mente es una y no se separa en mente intelectual y mente intuitiva, en dormida o despierta. Es como un papel escrito en su frente y en su reverso, si leo su frente , estoy ajeno a su reverso, si la doy vuelta solo leo su reverso y su frente permanece oculto, este seria el movimiento de la mente en su dualidad, necesariamente se autoexcluyen , pero que pasa si acerco los dos extremos de la hoja , sin cerrarla, solo provocando una pequeña curvatura, y la hago girar en un movimiento continuo, sin interrupción, ¿no leería ambas partes casi simultáneamente y lo escrito ya no serian dos , sino uno?

¡OH! Sariputta, la forma es vacío

y el vacío mismo es forma;

el vacío no se diferencia de la forma,

la forma no se diferencia del vacío;

todo lo que es forma, es vacío;

todo lo que es vacío, es forma
EL intelecto es una herramienta, increíble, pero el chiste, el koan, la espontánea percepción, tiene un sustrato mejor para acercarme al misterio.  Aun investigo esto, ¿puede haber espontánea percepción? ¿Percibir sin la mínima participación de los pensamientos y sentimientos, o están ambos íntimamente unidos? Mi intelecto respondería que si inmediatamente porque sabe del estado meditativo, y a su ves este saber ¿no es una contradicción?

He tenido experiencias que se acercan a este estado, pero no puedo dejar de oler la intervención del intelecto en las mismas. Hay 2 experiencias que quiero compartirte por su similitud y a la misma ves su abismal diferencia.
Y el lugar que ocupa el intelecto en ellas. Y al final hacerte una pregunta.
Primera experiencia.

Finales de un C.U.M.

Me encuentro acostado, relajado, y sin embargo tenso, agotado y sin embargo energéticamente voluptuoso, y de repente algo acontece, el sol de mediodía incrementa su resplandor, siento que se acerca y me penetra, me quema, desciende sobre mi y la tierra tiembla, todo se hace luminoso y candente (no es una poesía, es totalmente literal), No me opongo, ni me asusto, me toma por sorpresa, no puedo decir el tiempo que duro, solo que aconteció. Me levanto , camino, levanto mi vista y veo un ave recorrer el cielo, bajo mi vista ,me encuentro a una hormiga pastando sobre la tierra, sin pensarlo ambas se funden en un todo, aunque el ave es lo que es , y la hormiga es lo que es ambas son, sin diferencias. Casi simultáneamente viene a mi mente que la competencia, la ambición, la envidia no son más que errores producto de creer que todo esta separado, y todos los sinónimos que yo quiera adjuntarle a esa diferencia, a saber superior- inferior, más débil- más fuerte, bello- feo etc.

Ahora si yo no comprendí mal la experiencia que comenzó como intuitiva en su forma mas pura, no anulo el intelecto, sino que este se asocio a esta experiencia y le dio un agregado (no esta de mas agregar que en esa época mi búsqueda estaba íntimamente relacionada con saber cual era el germen, la razón esencial de la ambición, la envidia y la competencia, no como preguntas intelectuales, sino con intimo fervor, porque percibía que ellos eran gran responsables del un dolor que me desgarraba)

El intelecto tomo este vislumbre y lo dirección y asocio a algo tan abstracto como la experiencias humana de la envidia, la competencia, y la ambición y le dio otro giro, diciendo ,en lo mas intimo vivencio totalmente que no hay diferencia entre una hormiga y un águila y son lo que son, sin la distancia que produce la comparación!

La envidia, la competencia, y la ambición, son producto, del error de creernos separados, y que por medio de las imágenes y las características y concepto que le impregnamos a esas imágenes, actuamos en consecuencia.

Y observo automáticamente como Siempre había visto a un otro separado de mi y como por ello surgía inevitablemente la comparación, porque es la forma del intelecto de intentar acercarse al otro saltando esa distancia.

Había intentado Conocer al otro, para conocerme a mi mismo, y esto partía del error de apreciarme como distinto, esta comparación tarde o temprano terminaba siendo el globo que infla la soberbia si nos sentimos superiores, la envidia y la competencia, o la sumisión si nos sentimos inferiores. Y en ambas tanto en el sentirme superior, como inferior aparecía la ambición, ya que siempre quería ser mas. Y como una regla algorítmica sentí una lógica en esta intuición, que me decía la base de todo esta en el error de la distancia entre el sujeto y objeto, si no hay diferencia de donde se sustentan la competencia , la envidia consecuente de la comparación, si somos lo que somos y plenamente conciente de la igualdad o intima unión con lo que nos rodea , que espacio tiene la ambición para desarrollarse, y como por una consecuencia matemática y lógica y necesaria “A mayor desconocimiento, mayor ambición” .
A partir de ese día, no puedo de ningún modo decir murieron en forma absoluta la comparación, competición, o envidia, seguí y sigo aprendiendo de esa experiencia, pero algo cambio, me ví prácticamente libre del dolor , que me producía ver al otro como un referente continuo.

Es un referente pero vació, No tiene mas que presencia y existencia, y aunque aun posee algo de capacidad de lastimarme o invadirme, esta en un 90% menguada, y solo se presentifican en mi cuando me encuentro profundamente dormido, desatento, que no requiere esfuerzo, solo comunión intima con el desconocimiento, que no es ignorancia.

Lo que me diga o lo que crea de mi ya no tiene una importancia lacerante para mi ser. Y algo de sosegó experimento en saber que tanto el otro como yo somos solo un barquito de papel arrastrado por el rió, carecemos ambos de importancia, y sea buda o burro, no hay nada de que vanagloriarse.
En este caso La experiencia mística, intuitiva, o como quiera llamarse se fusiono con el intelecto y este ni murió ni mato a la intuición, la derivo hacia las preguntas que en mi hacían ruido.

Segunda Experiencia

Me encuentro en la hostería, totalmente sumergido en una película “conoces a Joe Black”, con Brad Pitt y Anthony Hopkins

En el momento en que ambos cruzan el puente para ingresar en el mas allá, un estado inclasificable , in describible me acontece, lo único que puedo decir o describir como sobresaliente es la sensación de desaparición total del tiempo, por una horas deje de ser una entidad perteneciente al tiempo.
Esta atemporalidad en mi, se tradujo en un sentimiento de éxtasis tal, que si la muerte con un hacha me hubiera amenazado cortarme la cabeza, me hubiera entregado con la única resistencia de una sonrisa. El miedo había desaparecido totalmente. Ahora bien, durante las 3 o 4 horas que duro este estado, por lo menos en su clímax, no hubo proceso intelectual alguno, no porque estuviera anulado, es como que no pudo encontrar ninguna analogía con este estado, no tenía nada que decir.

No pudo dar cuenta de nada, no quedo una vivencia si se quiere didáctica, una comprensión o algo por el estilo, simplemente fue la sensación, que como vino se fue y permanezco totalmente ignorante de la razones de su presencia. Nada me dejo como conocimiento, más que la certeza que es posible vivir sin tiempo por lo menos psicológico.

Pregunta ¿Cual es la diferencia de ambas, si existe diferencia, o yo soy el que veo una diferencia, a saber, la participación del intelecto?