LA OPORTUNIDAD DE TRASCENDER

No hay posibilidades de trascender el sufrimiento y miedo, si el sufrimiento y el miedo no están presentes. El sufrimiento es obsesión, si no hay obsesión no hay sufrimiento. El sufrimiento es la expresión viva del miedo y la obsesión es la consecuencia viva del sufrimiento, el cual surge cuando se presenta a nuestra vida lo desagradable, lo no deseado, lo rechazado, lo que evitamos, porque consciente o inconscientemente sabemos que destruye nuestro molde mental: y esto es lo que el pensamiento no soporta, por lo cual se dispara, convirtiéndose en obsesión.

La obsesión surge porque el pensamiento intenta retener el molde mental que tenemos, pero que esta siendo destruido, por ello el pensamiento se desboca en busca de argumentos que le sirvan para mantener el esquema mental (ese desbocamiento es la obsesión) ya que necesita encontrarse razón a sí mismo, puesto que cree que solo así el molde mental no se romperá y la imagen sobre sí mismo seguirá intacta… por lo menos en su auto-consideración. La obsesión surge cuando cualquiera de nuestros intereses son tocados por el vivir o la vida. El interés se ve dañado y la obsesión se convierte en el abogado del interés dañado con la finalidad de defenderlo para restituirlo. Al quedar intacto el interés, queda intacto el molde mental y todo vuelve a ser como antes.

El sufrimiento dura el tiempo que hay entre el surgir de la obsesión y el fin de ella. Ese tiempo es la crisis. ¿Para qué puede servir la crisis? La crisis es el estado mental de absoluta confusión, caos y desorden mental, es el estado en que la mente no tiene muletas intelectuales-psicológicas donde pueda apoyarse y que la sostengan en la tranquilidad mental, vale decir, que la mantengan con ausencia de obsesión y la contengan en el sosiego interior. La crisis es, por lo tanto, la oportunidad de liberarnos del esquema mental que nos lleva a sufrir cuando este se ve afectado por el daño recibido a uno o muchos de sus intereses intelectuales, emocionales, psicológicos, sentimentales, materiales, etc. Al ser la crisis el caos mental, el molde establecido por el pensar, se encuentra sin base de sustentación, sin tener una piedra en donde apoyarse (ideología, doctrina, teoría, creencia) o una raicita de donde sujetarse (opinión, argumento, sugerencia) de manera que ese el mejor momento para destruir nuestra cárcel mental.

La oportunidad para trascender no se da cuando estamos en una playa del caribe, con todas las tarjetas de créditos platinum, tomando el sol en una reposera, cuba libre, cerveza, mulata y un gigante habano en la boca. La oportunidad para trascender solo se da cuando nuestra mente esta pérdida en el más profundo de los infiernos, en el cual solo existe el sufrimiento y el miedo, en donde la desorientación es total y hemos perdido toda esperanza. Lo único que resta es morirse. Solo en ese estado, cuando uno se ha abandonado y a soltado las amarras del sí mismo (sin dirección alguna) y no buscas ni pretendes conseguir nada, lo desconocido puede acontecer y revelar lo inconmensurable, no antes. Lo demás es lindo, pero pura teoría y como máximo; bella, linda, noble extraordinaria, altruista y sobresaliente teoría  filosófica… pero… nada más que eso; teoría filosofía al fin.

La ilusión, el deseo y la ignorancia, añoran y creen que existe la posibilidad de trascender las miserias humanas y la mente mediocre, con charlas y conocimientos intelectuales o esotéricos, pero ello sigue siendo y no será más que ilusión, deseo e ignorancia, porque nunca la mente mediocre y temerosa permitirá que en ella reine la inteligencia. Si existiera inteligencia, este método intelectual podría tener posibilidades de ayudar al ser humano a trascenderse así mismo. La inteligencia solo surge cuando fue destruido el molde que sostiene la mente mediocre y esto solo es posible después de una crisis violenta y profunda o un CUM ininterrumpido, vale decir, a morir. El resto son puros sueños de niños con deseos de dejar de sufrir sin que les suceda nada que afecte sus mezquinos intereses intelectuales, emocionales, materiales, psicológicos o sentimentales, o sea, sus miserias humanas. En otras palabras, son sueños de niños que no desean pagar ningún precio por abandonar su mentes mediocres, como si ellos no la hubiesen construido y alimentado y se merecieran por obra divina el milagro de no pasar por el fuego de sus propias mediocridades y miserias concretadas por su pensar. De modo que, todo depende de cómo uses la crisis. Esa es la oportunidad para trascender.

¡¡¡La Inteligencia solo surge cuando la mente mediocre dejo de operar y… sin inteligencia… no hay posibilidad de comprender!!!

La mente mediocre siempre busca, desea y anhela atajos, por ello siempre esta preguntando “como” y deseando el milagro externo que le evite el cruzar su propio infierno. La mente mediocre nunca pregunta que hacer y cuando lo sabe, no lo hace. De la mente mediocre jamás se puede saber si cree por fe o por conveniencia. ¿Puede tener fe una mente que solo busca en la creencia su propia conveniencia? Esta mente demanda, como ninguna otra, el milagro que la salve de su infierno porque no comprende que si este milagro sucede, ella seguirá siendo tan ignorante del camino para salir del infierno como antes de que el milagro aconteciera, de modo que solo será una salvación para ella misma y jamás podrá ayudar a otros a salir del infierno particular que los esclaviza, simplemente, por no conocer el camino que evito transitar . Por esto la mente mediocre es egoísta, individualista e indiferente; solo y siempre, piensa en ella misma.

En todo caso no existe nada de malo en que la mente mediocre crea que alguien (de este mundo o del otro) le puede resolver milagrosamente sus limitaciones.

Desperdiciar una crisis es desperdiciar la oportunidad que brinda el vivir para poder trascender y comprender la complejidad que la vida es. La crisis es la oportunidad; la búsqueda de consuelo y de milagros es la manera de evadir el infierno interno. Y a esto se resume toda la posibilidad de trascender o… de quedarse donde uno esta… ¡DE CADA UNO DEPENDE!