¿RESPONSABLES O HIPÓCRITAS?

Carta a ex compañeros de trabajo…

Hola estimados (as):…

No sé por qué me acordé de ustedes, pero después de una conversación, me puse a pensar y quise compartirles unas reflexiones que son pertinentes a todo lo humano… Me pregunté: ¿El estado actual del mundo en que vivimos, que a todas luces está sumido en las guerras, la dominación, la explotación, el hambre y la desconsideración absoluta del ser humano y de la naturaleza en general, y nuestro estado mental, que suele ser conflictivo, violento, destructivo, abusivo, falseador, mentiroso, codicioso, estúpido, depresivo, chantajista, esclavizado, lameculo, idiota, histérico, culposo, temeroso, celoso, vanidoso, victimista, avariento, confuso, arrogante, prepotente y en definitiva terriblemente miedoso, no nacen sino de una ignorancia respecto de lo que somos y de cómo somos? Pero si todo ello naciera de nuestra ignorancia, ¿significa que somos inocentes y que no tenemos responsabilidad respecto de nuestros actos? A mí me parece que nuestras acciones responden a lo que somos en el momento que las ejecutamos, y que aunque provengan de una común ignorancia, no por ello dejan de haber acciones ignorantes “inocentes” y acciones ignorantes “maliciosas”. Ahora, ¿debemos responder de ellas? Si miramos bien, parece evidente que, de una u otra forma, tenemos que responder, o sea, hacernos responsables tarde o temprano, según cuán inocentes o maliciosas sean… Pero ¿quién nos hace responsables?¿Los demás, el mundo, el sistema, la vida, nosotros mismos? ¿Quién nos cobra? Pienso que nos pueden cobrar dicha responsabilidad todos y cada uno, pero en el fondo quien “crea” la responsabilidad y quien “responde”, en definitiva, es uno mismo, querámoslo o no. Y es por esto que no podemos escapar a la necesidad de responder, porque esta necesidad nace y se ejecuta en uno mismo, sepámoslo o no, más tarde o más temprano, por la vía que sea… O sea, algo nace en uno y sus consecuencias no mueren así como así. Por ello debiéramos tratar de estar lo más conscientes posible de nuestros pensamientos especulativos y planificadores de actos, porque así, al menos, cuando suframos sus consecuencias, sabremos que estamos respondiendo a lo que hicimos más allá de nuestra ignorancia… ¿Será a esto, en algún sentido, a lo que se refieren algunos sabios de la historia cuando dicen que el cielo y/o el infierno están en nosotros mismos?
Disculpen cualquier atisbo de pretensión que puedan avizorar en estas palabras, pero viendo el mundo cómo está -es cosa de leer bien las noticias nacionales e internacionales-, me pregunto, ¿tenemos derecho a juzgarlo como si fuéramos distintos a él?¿Alguien cree que puede escapar a lo que es y a lo que hace y a sus consecuencias? Nuestro mundo es lo que somos y así nos va… Sólo nos queda ser totalmente responsables.

Un abrazo